Monday, February 09, 2026

Mis vacaciones en el barrio de Salamanca (Madrid)

Querida tía Gertrudis:
Te lo cuento como lo he vivido las veces que estuve por allí alojada en hoteles, porque de verdad creo que el barrio de Salamanca podría ser un escenario estupendo para disfrutar la jubilación con calma… y con vecinos que, dicho sea de paso, suelen tener cuentas bancarias bastante generosas. Es un barrio con un aire señorial que se nota desde el primer paseo: calles amplias, edificios elegantes y esa sensación de orden que no abunda en todas partes de Madrid. A mí siempre me transmite tranquilidad, incluso cuando hay movimiento.
Lo que más me gusta es que, aunque es una zona muy exclusiva, no resulta fría. La famosa Milla de Oro está ahí mismo, con sus boutiques y joyerías que parecen museos, pero tú puedes simplemente pasear, mirar escaparates y sentirte en un pequeño París madrileño. Las calles Serrano, Velázquez u Ortega y Gasset tienen ese punto cosmopolita que anima, pero sin agobiar. Y aun así, el barrio sigue siendo profundamente residencial.
Las viviendas son otro nivel. Muchos edificios conservan su arquitectura clásica, con portales cuidados y pisos amplios que invitan a vivir sin prisas. Es un barrio donde la gente suele instalarse para quedarse, y eso se nota en el ambiente: vecinos tranquilos, familias establecidas, profesionales que valoran la calidad de vida. Para ti, que buscas comodidad y un entorno agradable, sería ideal.
Además, la oferta gastronómica es una maravilla. Desde tabernas de toda la vida hasta restaurantes modernos donde podríamos ir juntas a celebrar cualquier cosa. Las terrazas de Jorge Juan, por ejemplo, siempre están animadas, pero sin ese bullicio que cansa. Es un barrio perfecto para salir a comer bien sin tener que cruzar media ciudad.
Y aunque no sea el barrio con más parques, tienes el Retiro a un paso. Para pasear por las mañanas, leer un rato al sol o simplemente respirar aire fresco, es un lujo tenerlo tan cerca. También hay pequeñas plazas y rincones verdes que suavizan el ritmo urbano.
Por último, el Barrio de Salamanca tiene una vida cultural discreta pero constante: galerías, centros culturales, museos pequeños que te pillan a mano. Es un barrio que mezcla tradición y modernidad sin perder su esencia. Yo, sinceramente, creo que te sentirías muy a gusto allí, rodeada de calma, buen gusto y, sí, vecinos millonarios que no molestan a nadie.
Anímate y vende tu pisito en el barrio de Los Mallos de Coruña y ven para los Madriles.
Te quiero.
Tu sobrina Miss
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