Sunday, February 22, 2026

Mis vacaciones en un hotel muy silencioso en pleno centro de Madrid

El Intur Palacio San Martín es un hotel de cuatro estrellas en pleno centro de Madrid que, sinceramente, tiene unas habitaciones mejores que otras, pero en general está bastante correcto. Yo, viendo el edificio por fuera —que no es precisamente nuevo—, me esperaba unos interiores mucho más anticuados, así que la sorpresa fue agradable.
A nosotros nos habían reservado una habitación enorme con moqueta, pero en cuanto vi aquella moqueta roja tan gastada casi me da algo. Les pedí que nos cambiaran y nos dieron otra más pequeña, con suelo de tarima, muchísimo más actual y luminosa. Prefiero mil veces tener un poco menos de espacio antes que convivir con una moqueta que me da asquito por limpia que la tengan.
La cama era cómoda, aunque no tan grande como la de la primera habitación. El cabecero, de piel o algo que pretendía parecerlo, era exageradamente grande para mi gusto. A ambos lados había dos mesillas que parecían sacadas del Ikea: unos cubos de madera blancos que, al menos, combinaban con la colcha, las paredes y el estor blanco que hacía de cortina y persiana. Todo muy neutro, muy correcto, pero sin emoción.
Lo que no me convenció en absoluto fue el buffet del desayuno. Todo estaba racionadísimo: la fruta parecía contada, la bollería industrial igual, y los zumos de cartón no daban para más de un par de sorbos. Salías con hambre, lo cual me parece imperdonable en un hotel de esta categoría.
Lo que sí me encantó fue el patio interior. Tranquilísimo, con unas mesas y sillas comodísimas, ideal para desconectar un rato. En realidad, todo el hotel es muy silencioso, lo cual se agradece muchísimo estando en pleno centro de Madrid, a un paso de todo lo que realmente merece la pena visitar en esta capital nuestra.
Os lo recomiendo. El Intur Palacio San Martín está en la Plaza San Martín y, salvo alguna habitación más moderna, predomina una decoración clásica pero cuidada. Tienen incluso algún armario antiguo que parece sacado de un anticuario. El ascensor también es de época; mis hijas estaban aterradas porque no están acostumbradas a esos ascensores antiguos que suben por el hueco de la escalera y se ve absolutamente todo. https://amzn.to/4c7HjGv

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Monday, February 09, 2026

Mis vacaciones en el barrio de Salamanca (Madrid)

Querida tía Gertrudis:
Te lo cuento como lo he vivido las veces que estuve por allí alojada en hoteles, porque de verdad creo que el barrio de Salamanca podría ser un escenario estupendo para disfrutar la jubilación con calma… y con vecinos que, dicho sea de paso, suelen tener cuentas bancarias bastante generosas. Es un barrio con un aire señorial que se nota desde el primer paseo: calles amplias, edificios elegantes y esa sensación de orden que no abunda en todas partes de Madrid. A mí siempre me transmite tranquilidad, incluso cuando hay movimiento.
Lo que más me gusta es que, aunque es una zona muy exclusiva, no resulta fría. La famosa Milla de Oro está ahí mismo, con sus boutiques y joyerías que parecen museos, pero tú puedes simplemente pasear, mirar escaparates y sentirte en un pequeño París madrileño. Las calles Serrano, Velázquez u Ortega y Gasset tienen ese punto cosmopolita que anima, pero sin agobiar. Y aun así, el barrio sigue siendo profundamente residencial.
Las viviendas son otro nivel. Muchos edificios conservan su arquitectura clásica, con portales cuidados y pisos amplios que invitan a vivir sin prisas. Es un barrio donde la gente suele instalarse para quedarse, y eso se nota en el ambiente: vecinos tranquilos, familias establecidas, profesionales que valoran la calidad de vida. Para ti, que buscas comodidad y un entorno agradable, sería ideal.
Además, la oferta gastronómica es una maravilla. Desde tabernas de toda la vida hasta restaurantes modernos donde podríamos ir juntas a celebrar cualquier cosa. Las terrazas de Jorge Juan, por ejemplo, siempre están animadas, pero sin ese bullicio que cansa. Es un barrio perfecto para salir a comer bien sin tener que cruzar media ciudad.
Y aunque no sea el barrio con más parques, tienes el Retiro a un paso. Para pasear por las mañanas, leer un rato al sol o simplemente respirar aire fresco, es un lujo tenerlo tan cerca. También hay pequeñas plazas y rincones verdes que suavizan el ritmo urbano.
Por último, el Barrio de Salamanca tiene una vida cultural discreta pero constante: galerías, centros culturales, museos pequeños que te pillan a mano. Es un barrio que mezcla tradición y modernidad sin perder su esencia. Yo, sinceramente, creo que te sentirías muy a gusto allí, rodeada de calma, buen gusto y, sí, vecinos millonarios que no molestan a nadie.
Anímate y vende tu pisito en el barrio de Los Mallos de Coruña y ven para los Madriles.
Te quiero.
Tu sobrina Miss
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