ILOVECPA: un vale de compra de 1000 euros

PRÉSTAMOS RÁPIDOS SIN PAPELEO

GANA 12 EUROS POR ENCUESTA

JUEGOS DE ESPAÑA

HOTELES BARATOS

CITAS NUDISTAS

MODA CHIC PARA CHICAS CHIC

DESCUBRE TU FUTURO GRATIS

DINERO RÁPIDO SIN PREGUNTAS

ZAPATOS ÚLTIMA MODA

Sunday, January 14, 2018

Vacaciones gloriosas




1


Pasé con mi chico unos días increíbles en la Casa Dos Platanos, sita en Sete Cidades, en la isla de San Miguel en Las Azores. Parece una casa de cuento de hadas con sus preciosos jardines y su olor a lejanía del mundanal ruido. Pudimos pasear por la zona boscosa que la rodea y llegamos andando hasta la Laguna Azul, un paraje que no debes perderte si vas a esta pequeña islita de Las Azores o si tienes la suerte de alojarte en esta casa rural. 

Es una casa amplia, robusta, con paredes de piedra que conocieron tiempos pasados, bien restaurada. Tiene un dormitorio doble, un dormitorio individual y otro con 2 camas individuales tan cómodas como las camas de matrimonio. Llega para toda la familia de una persona que tiene una familia razonable, como es mi caso. Pero, como os dije, a nosotros nos sobró espacio porque fuimos solos. Queríamos pasar un fin de semana romántico lejos de los ruidos y problemas de la gran ciudad en que vivimos. El salón de este chalé rural tiene sofás, chimenea, TV y acceso a una zona de comedor que está tan limpia como el resto de la casa. Fue una de las cosas que más valoré: la limpieza a fondo. Yo siempre fui una maniática de la limpieza. 

Os la recomiendo. La Casa dos Plátanos es perfecta para pasar unas vacaciones tranquilas con familia o en pareja. Mi chico quería hacer pan en el horno de leña, como lo hacían en la casa de sus abuelos en Galicia cuando él era niño. Su abuela fue una mujer muy dada al autoconsumo. No le dejé, por supuesto. El pan ya te lo traían horneado y bien rico que estaba. No hacía falta volver a siglos pasados. Yo creo que le había venido la gana de cocinar cuando le enseñé una lista con mi plan de comidas y cenas en los restaurantes de la zona. Es un tacaño. Los restaurantes también os los recomiendo. Son restaurantes donde hacen lo mejor de la gastronomía de las azores. Pero son un poco caros.




2


En el Museo CajaGranada pude vivir la experiencia de visitar un museo con un bebé sin que salgan los responsables de la casa a mirarte de cerca con cara de espanto. Recuerdo cuando llevaba a mis niñas de museos siendo chiquitinas y me miraban con horror. Por eso me gustó mucho la iniciativa de este museo granadino de organizar unas sesiones los jueves para acercar a los bebés al mundo del Arte. 

Los jueves en el Museo CajaGranada se hacen actividades lúdicas para que tu bebé pueda irse familiarizando con la Historia y con el Arte desde su más tierna infancia chupetera. Los bebés van con un adulto y disfrutan mucho de los cuentos. Yo llevé a mi sobrinita. Tiene un añito recién cumplido y quedaba tontita con los cuentos porque eran unos cuentos interactivos. Una persona iba relatando el cuento y su relato se acompañaba de luces y olores y alguna sombra cuando llegabas al párrafo donde había que meter miedo. 

Os recomiendo visitar el Museo CajaGranada, sobre todo los jueves. Aunque no tengas un bebé, seguro que disfrutas viendo como los padres y madres llevan a sus bebés a escuchar cuentos llenos de realidad. Si tienes un niño de corta edad, disfrutarás todavía más los jueves de bebés en el museo. Hay una zona para jugar con el bebé. 

Este museo está en la Avenida de la Ciencia en Granada. Es muy fácil de encontrar. El Museo CajaGranada está centrado en el pasado y presente de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Vemos como ha evolucionado Andalucía a lo largo de la Historia. A mí me gusta mucho la Andalucía romana y la Bética, y me fascina la riqueza cultural de Al-Ándalus. Me parece un museo muy moderno, que se sale del aburrimiento que suponen para cualquier persona no muy interesada en el Arte otros museos más tradicionales. En este museo hay muchos contenidos interactivos, mucha pantallita con imágenes.




3


El único local que conozco donde se pueden comer los insectos que ahora quieren poner de moda en nuestros platos es la Coctelería La Passión Café. En esta coctelería te sirven unas tapas de bichos que hay que tener valor para meterles la boca. Reconozco que fui a probarlas, pero no creo que repita la experiencia. Los insectos y mi estómago no son compatibles. 

Hay mucha gente que va a esta coctelería a probar los insectos. Algunos prueban una tapa de insectos y se quedan ahí, como fue mi caso, pero otros piden tapa tras tapa y se hacen clientes de la Coctelería La Passión Café. Una amiga mía es una de sus clientas habituales. Mi amiga ya había probado insectos parecidos en México, cuando vivía en el bonito país azteca. En México comía hormigas culonas. En la Coctelería La Passión Café tienen más variedad de insectos voladores y menos voladores. 

Por ejemplo, las tarántulas vietnamitas son el bicho más caro que tienen en la carta. Fue lo que pedí yo. A comer insectos, me dije, hay que comer insectos caros porque serán mejores que los insectos baratos. No me gustaron. Llevaban un aliño para hacer las tarántulas más apetitosas, pero ni con aliño. No quiero ni imaginar lo que sería comer bichos baratos. 

Me dijeron los camareros que los insectos que vendían en tapas eran de confianza. No eran mosquitos que volaran por el campo sino que eran insectos criados en granjas como las vacas. Quedé más tranquila. Yo casi iba a ir a Urgencias para que miraran si me había envenenado. 

Hay que tener cuidado con esos bichos porque puedes ser alérgica. Me contaron también los camareros que había personas que no podían comer algún insecto en concreto porque le tenían alergia. Por eso no dejé que mi chico se comiera ninguna tapa. Mi marido tiene alergia a las avispas y abejas. Era mejor prevenir. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar la Coctelería La Passión Café. Si te atreves con la comida más transgresora que hay hoy día en el mercado, puedes pasarte por allí y probar alguna de las tapas de insectos que aparecen en su carta. Yo creo que los insectos que venden no saben como si los prepararas tú en casa. Te saben como a patatas fritas. Mis tarántulas vietnamitas tenían un toque al curry que les daba un sabor más chic. No sólo había tarántulas. Tienen insectos más baratos como las hormigas y los escorpiones.

Thursday, January 04, 2018

Mis vacaciones de chica lista



1


Me encantó el Tivoli Marina Vilamoura, en la ciudad del mismo nombre en Portugal. Es un hotel de habitaciones descomunales, estancias comunes elegantes y unas vistas al mar que te levantan la moral si andas un poco deprimida, como andaba yo cuando pasé unos días con mi marido y con mis hijas en esta maravilloso hotel del país vecino. Volvería sin pensarlo dos veces. 

La depresión se me pasó paseando con mis niñas por sus inmensos jardines privados. Tiene unos jardines de palacio imperial. Conseguí una canguro para hacerse cargo de mis dos preciosidades y me fui al spa del hotel. Es enorme. Lo mismo puedo decir de la piscina al aire libre que tanto gusto a mis hijas. 

Nuestra habitación era muy luminosa y estaba decorada con decoración estilo hotel, pero con un gran gusto en los detalles. Me gustó mucho, por ejemplo, la pared que estaba forrada de madera detrás de la gran cama de matrimonio. Te daba sensación de limpieza. Teníamos en nuestro cuarto TV satélite, minibar y baño privado con artículos de aseo gratuitos en cantidades suficientes. 

Lo que no puedes perderte son las tumbonas que tienen en la playa. Son tumbonas tipo cama de dosel con unas cortinas que te quitan el molesto sol y te permiten leer al aire libre y cerca del mar. Tampoco debes perderte el spa de este hotel. El spa del Tivoli cuenta con bañera de hidromasaje, sauna seca y húmeda y tratamientos corporales y de bienestar. 

Os recomiendo el Tivoli Marina Vilamoura. Este hotel es perfecto para pasar unos días con tu familia. Te tratan como una reina y tiene todo muy nuevo. No le ves una cama vieja y los sanitarios de los cuartos de baño se ven nuevecitos. Está muy bien para unas vacaciones de sol y playa como para unas vacaciones más culturales. Tienes a unos 15 minutos a pie las ruinas romanas que hay al otro lado del puerto deportivo y a 5 minutos en coche te pones en el campo de golf Oceanico Pinhal. El establecimiento dispone de aparcamiento gratuito, lo cual a nosotros nos vino de cine.




2


Me encantó el Tivoli Marina Vilamoura, en la ciudad del mismo nombre en Portugal. Es un hotel de habitaciones descomunales, estancias comunes elegantes y unas vistas al mar que te levantan la moral si andas un poco deprimida, como andaba yo cuando pasé unos días con mi marido y con mis hijas en esta maravilloso hotel del país vecino. Volvería sin pensarlo dos veces. 

La depresión se me pasó paseando con mis niñas por sus inmensos jardines privados. Tiene unos jardines de palacio imperial. Conseguí una canguro para hacerse cargo de mis dos preciosidades y me fui al spa del hotel. Es enorme. Lo mismo puedo decir de la piscina al aire libre que tanto gusto a mis hijas. 

Nuestra habitación era muy luminosa y estaba decorada con decoración estilo hotel, pero con un gran gusto en los detalles. Me gustó mucho, por ejemplo, la pared que estaba forrada de madera detrás de la gran cama de matrimonio. Te daba sensación de limpieza. Teníamos en nuestro cuarto TV satélite, minibar y baño privado con artículos de aseo gratuitos en cantidades suficientes. 

Lo que no puedes perderte son las tumbonas que tienen en la playa. Son tumbonas tipo cama de dosel con unas cortinas que te quitan el molesto sol y te permiten leer al aire libre y cerca del mar. Tampoco debes perderte el spa de este hotel. El spa del Tivoli cuenta con bañera de hidromasaje, sauna seca y húmeda y tratamientos corporales y de bienestar. 

Os recomiendo el Tivoli Marina Vilamoura. Este hotel es perfecto para pasar unos días con tu familia. Te tratan como una reina y tiene todo muy nuevo. No le ves una cama vieja y los sanitarios de los cuartos de baño se ven nuevecitos. Está muy bien para unas vacaciones de sol y playa como para unas vacaciones más culturales. Tienes a unos 15 minutos a pie las ruinas romanas que hay al otro lado del puerto deportivo y a 5 minutos en coche te pones en el campo de golf Oceanico Pinhal. El establecimiento dispone de aparcamiento gratuito, lo cual a nosotros nos vino de cine.




3


Nunca olvidaré los días que pasé con mi marido y con unos amigos en el Circus Circus Hotel, Casino & Theme Park, un hotel donde te diviertes como nunca te habías divertido en tu vida. Es un hotel fantástico, diseñado para olvidarte de todo y centrarte en la diversión como si sólo existiera el hoy y como si el mañana no importar. Yo casi me olvidé de las dos hijas que tenía esperándome en España. Aquello era el paraíso del capitalismo. 

El hotel se encuentra a 5 minutos en coche del centro de convenciones de Las Vegas. Alberga el Adventuredome, un parque temático cubierto con una gran montaña rusa y espectáculos circenses donde me sentí como una niña. Mi marido no quería ir al parque porque él había ido a jugar a los casinos, pero lo convencí para montarse en las montañas rusas conmigo. Aquello había que vivirlo. 

En el hotel nos dieron una habitación grande, con dos camas inmensas. Una se suponía que era una cama auxiliar. Los suelos eran de moqueta, la decoración estándar, seria. El cuarto de baño era más moderno que la habitación, pero estaba un poco desordenado. Coloque´las toallas a mi gusto y lo mismo hice con los geles y champús. 

Me gustó que no dejaran fumar en las habitaciones. Detesto dormir en una habitación que ha sido utilizada previamente por fumadores. El olor a tabaco siempre queda pegado a las cortinas y hasta a las paredes. 

La desventaja es que en este hotel no encuentras comida sana. El restaurante del hotel, el Vince Neil's Eat Drink Party, sirve burritos y hamburguesas especiales Tatuado, entre otras opciones igual de malas para los estómagos delicados como el mío. Yo me preparaba unos bocadillos con fiambre que compraba en un supermercado cercano. 

La gran ventaja de este hotel es que no te aburres nunca. El hotel acoge espectáculos de entretenimiento todas las noches. siempre encuentras algún espectáculo a tu gusto. Mi marido también encontró la comida a su gusto. Le iban mucho las ofertas especiales en comida y bebida. Mi santo mira los precios y no mira nada más. Menos mal que tiene la suerte de tener un estómago a prueba de hamburguesas grasientas.




Tuesday, January 02, 2018

Mis vacaciones de cinco estrellas




1


No nos salieron muy caros unos días que pasamos en el Algarve Casino, un hotel a pie de playa casi que te queda muy cerca del paseo marítimo. Me gustó mucho la Praia da rocha, la playa a la que llevé las niñas. Mis hijas y yo somos muy de playa. 

Nos dieron una habitación con vistas al mar, con una pequeña terraza amueblada donde pasé horas leyendo. Me encanta leer en las terrazas de las habitaciones de los hoteles, al aire libre. Mi marido pudo aprovechar para trabajar tranquilo en la pequeña sala de estar que había en nuestra enorme habitación. La conexión wi fi iba rápida y la habitación era lo suficientemente silenciosa como para trabajar con una gran productividad. 

El minibar de la habitación estaba muy bien surtido. Fue una pena que no estuviera incluido en el precio. Menos mal que nos lo habían dicho. Por eso cogimos pocas bebidas del minibar. Me fui a un supermercado y compré las bebidas que necesitábamos para ser felices. 

No debes perderte lo que tiene este hotel para entretenerte y divertirte. Me refiero al centro de fitness, sauna y baño turco. El baño turco era sensacional. Te puede parecer exótico, pero te aseguro que cuando te metes en un baño turco no sabes cuando vas a salir. Es lo más relajante que hay. 

Nosotros disfrutamos mucho este hotel. Era verano y pudimos practicar actividades en la playa, que se encuentra a pocos pasos del Hotel Algarve Casino. Yo fui a las actividades por las niñas. Mis hijas se apuntan enseguida a las animaciones de los hoteles. Por eso acabo yendo. Son muy pequeñas para dejarlas ir solas. 

Os recomiendo también el restaurante de este maravilloso hotel. El restaurante Amendoeiras es elegante y sirve platos de comida regional e internacional muy sabrosos, elaborados con productos locales frescos que le dan un sabor especial. Si quieres comer algo más de salir del paso, puedes ir a otro restaurante en el hotel. El restaurante Zodiaco ofrece aperitivos y comidas ligeras junto a la piscina para los huéspedes que no quieren perder tiempo en comidas serias.




2


Estuvimos en el Hotel Li Graniti pasando unos días con mis suegra y mis cuñados. Es un Hotel con forma de casitas pegadas que no te queda muy lejos de la playa. Yo en veinte minutos de caminata me ponía en una preciosa playa mediterránea mientra mi suegra y mi cuñada se hacían cargo de mis dos preciosas criaturas. Ellas preferían la montaña. No le faltaron montañas porque las montañas rodean este hotel isleño de Italia. 

Después de ir andando dos días me enteré de que el hotel ofrece servicio de traslado gratuito a la playa Cala dei Ginepri y sombrillas y tumbonas gratuitas. Eso me pasó por no informarme. Siempre huyo de los de recepción porque te venden de todo y yo prefiero ir por libre. a veces vale la pena no ir tanto por libre. Hay servicio de traslado gratuito a Baja Sardinia también. 

Nuestra habitación tenía vistas al mar. Mi suegra y mis cuñados eligieron habitaciones con vistas al jardín. Había habitaciones con vistas a todos lados, todas grandes y bonitas. La conexión a internet nos salió gratis, lo mismo que la caja fuerte y el minibar. Mi marido había hecho una buena reserva. Pagó más, pero tuvimos que pagar menos suplementos. Sólo pagamos las camas supletorias de las niñas. 

En este hotel le dan mucha importancia a las zonas comunes. Deben querer que hagamos amigos. Yo pasé de ir a una sala común donde los huéspedes veían la televisión en familia. Mi suegra y mi cuñada, en cambio, pasaron muchas horas en comunidad. Mi suegra es vendedora de Mary Kay y no pierde ocasión para ofrecer sus productos y su negocio a las mujeres que le hacen ganar más dinero a ella. Es muy vendedora la madre de mi esposo. 

Lo que sí frecuenté fueron los masajes. Tenía un dolor de espalda que me solucionaron. Los masajes tienes que pedirlos con cita previa. No sé por qué había que hacer tanta reserva. No había mucha gente. 

Os recomiendo este hotel en Cerdeña. Es un hotel que está bien para pasar unas vacaciones tranquilas en familia. Mis hijas se lo pasaron muy bien en una piscina de diseño que había en el jardín.

Sunday, December 31, 2017

Mis vacaciones mediterráneas y vascas


1


Can Durán es un restaurante que está en Rambla Angel Guimerà, 18, 08328 Alella, España; un restaurante de cocina mediterránea que vale mucho la pena. Es una cocina muy de restaurante popular que siempre agrada cuando vas con tu familia sin buscar cocina creativa sino más bien huyendo de las creatividades de los cocineros famosos o que intentan alcanzar la fama con artistadas en sus platos. 

Nosotros comimos "Pesols" la "Escalvada" el "Pollastre al Forn" y "Ous con Patates" por un precio muy razonable. La mayoría de platos van con una buena ración de patatas fritas. Como os decía no es un restaurante nada caro. Una ración de patatas fritas te sale en unos cinco euros y no son sólo patatas fritas sino que llevan su buen trozo de pollo frito. Comes como en la casa de tu madre, pero sin ayudar a tu progenitora a lavar los platos. 

Os recomiendo Can Durán, un restaurante con un personal muy amable y atento. No tienes que esperar horas ni para pagar ni para que te traigan los platos que les has pedido. Mi marido apreció mucho que tuvieran el vinagre de Jerez que tiene su madre en casa siempre. No es capaz de tomarse si no lleva este vinagre. Dice que es un vinagre sin colorantes que no lleva azúcar. 

No descarto volver a este restaurante. Te sientes como en tu casa tanto por el trato recibido como por los platos del menú. Yo prefiero comer una patatas fritas con pollo frito a un plato de cocina creativa que me deje con hambre. 

Este restaurante lleva muchos años abierto. Por eso es tan conocido. Tiene un comedor muy grande, decorado sin lujos. En este restaurante prima la funcionalidad. Tiene muchos platos de cocina casera catalana. Todo está muy rico. a nosotros nos lo recomendaron unos amigos que saben que nos gusta la comida casera, sobre todo para comer cuando llevamos a las niñas. Fue una buena recomendación.




2


Lo que menos me gustó del Hotel Marsol fue el restaurante. Fuimos a comer el primer día de los tres días que pasamos alojados en este hotel y nunca más. Nos sentamos en la mesa con las niñas y esperamos media hora antes de que aparecieron ante nosotros unos platos de patatas bravas y unos calamares. No eran gran cosa ni los calamares y ni las patatitas. para mi estaban algo crudos ambas. Me gusta la comida muy hecha, es decir, bien cocida. 

No acabó ahí nuestra decepción. Faltaba ver la factura de la comida. Echamos cuenta y nos salían los calamares a unos diez euros por cabeza y eran dos o tres, no más y otro tanto había que sumar de las patatas bravas. Nos alió la comida en veinte euros por comensal. 

La habitación era para no dormir. Estábamos rodeados por ventanales, uno de ellos con una puerta que daba a una terraza. Mi marido decía que era una de las mejores habitaciones. Me informé y supe que todas las habitaciones eran iguales: habitaciones sin paredes de tabique y en el sito de los tabiques ventanales que no te dejaban dormir por la luz que entraba por sus cristales. Las cortinas no te quitaban tanta luminosidad. Pasé tres días sin dormir. 

Mi marido se quejaba por los canales del televisor. Encontró seis canales rusos que no le interesaban y sólo TV1. No sé por qué quería ver la televisión. Yo me centré en lo mejor del hotel: las playas que tiene justo delante y las piscinas. Es un hotel para estar siempre metida en el agua que lo rodea cual sirena española. 

No os lo recomiendo ni os lo dejo de recomendar. Podría mejorar mucho si le pusieran unos cortinones en las ventanas de las habitaciones que restaran luminosidad a unos cuartos no sobrados de espacio. Menos mal que tenían tanto cristal bien limpio. Hay que darle un diez al servicio de limpieza.




3


Ir a comer al Martín Berasategui de Lasarte es un lujo más por lo que pagas que por lo que comes. Mi marido fue echando dinero en la hucha de los caprichos para ir a cenar conmigo. Yo no quería ir porque eso de comer con raciones tipo tapa de bar de barrio no va conmigo. Estos restaurantes de cocinero elitistas me parecen una estafa. 

Lo que más me gustó fue el servicio. Son atentos, discretos y no te agobian. Tal vez me vieron ganas de no querer explicaciones. Esto lo valoro mucho. No me gusta que me den explicaciones que no pido sobre platos y vinos. 

El restaurante está en una casa de pueblo vasca en medio del pueblo de Lasarte. Me llamó la atención. Una no espera que un restaurante en plena aldea sea tan famoso. Casi habría que pagarles a los clientes por ir en coche hasta allí. Va gente de toda España y también del extranjero. 

Nosotros pedimos el Gran Menú Degustación que es como un batiburrillo de propuestas del chef. Es lo mejor que puedes pedir para saborear lo mejor de este restaurante Tres estrellas Michelin. Son catorce platos que se quedan en catorce tapas muy bien presentadas y con unos olores que les ponen en la cocina echándoles sabe Dios qué. Se trata de cocina creativa. Cocina para saborear, no para alimentarte. No me imagino comiendo tapitas bien colocaditas todos los días. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar el Martín Berasategui. Lo que sí os recomiendo es ir invitados. Es un restaurante muy caro. Cuando fuimos nosotros había una familia que estaba celebrando el cumpleaños del abuelo, un señor de 90 años que se ponía de vino hasta las cejas. 

Lo mejor del restaurante son sus vistas. Desde las ventanas del comedor ves un paisaje rural de postal de Navidad invernal. El restaurante está en una zona muy tranquila. Te olvidas del mundanal ruido mientras comes. Vuelves a la realidad cuando te pasan una factura de más de seiscientos euros por cabeza. Mucho dinero para lo que comimos. Yo comí una ensalada que sabía a ensalada, pero tenía unos ingredientes que no reconocías como ingredientes de ensalada. Después de la ensalada me animé con la "Tortilla galo celta de jamón y trufa" que es sublime, pasé al marisco (increíble la ostra cocina al estilo de la casa, su preparación y presentación), unas verduras, algo que parecía carne, un pescado que me recordó la merluza y extraordinarios postres. 

¿Y la bebida? Decidimos beber un Cava, Juve Camps Gran Reserva, que maridaba perfectamente con este tipo de menú de múltiples platos en pocas cantidades.

Thursday, December 28, 2017

Marisco y mantequilla en Navidad



1


No puede faltar en una casa una tarrina de mantequilla y más en estas fiestas Navideñas cuando todos hacemos dulces en nuestros dulces hogares porque comprar tanto dulce hecho sale muy caro y, además, los dulces industriales no son tan sanos como los que cocinas tú. Pues bien, yo estoy comprando estos días la Mantequilla Pascual porque es más barata que la mantequilla asturiana, mi mantequilla favorita. También la compro porque a mis hijas les gusta más. Debe ser que la notan como más suave o, más bautizada como dice mi suegra. 

En todo caso, la mantequilla Pascual es más que aceptable. Tampoco se puede decir que sea baratita. Cuesta 1,79 euros la tarrina de 250 gramos. La misma tarrina de mantequilla Asturiana te sube de los dos euros. No parece mucha la diferencia, pero sumando unos céntimos que ahorras en mantequilla con unos céntimos que ahorras en otra cosa vas haciendo una hucha. 

La tarrina es azul con el logotipo de Pascula en rojo con letras blancas. Es una tarrina bonita, pero no tan llamativa como la de la mantequilla Asturiana, toda ella en tonos amarillos que recuerdan el mismísimo color de la mantequilla. 

Esta mantequilla unta bien, aunque sea la mantequilla entera. En untar es muy parecida a la mantequilla asturiana en su variedad fácil de untar. Se arastra bien por todo tipo de pan con el cuchillo. 

Os la recomiendo. Es una mantequilla a un precio razonable y tiene una calidad también razonable. La encuentras a vender en muchos supermercados y grandes superficies. Lo malo es que no suele estar de oferta. Debe ser que los señores de Pascual consideran que ya hacen bastante fijando un precio ligeramente inferior al de la competencia y los supermercados tampoco te la meten en ofertas de tres por dos ni de descuentos en la segunda unidad. Ellos sabrán por qué. Yo creo que deberían promocionarla un poquito para venderla más.




2


El mejor marisco de Lisboa se come sin duda en el Restaurante Gambrinus de la capital portuguesa. Es un restaurante con buenos platos de marisco y pescado en general. Yo suelo ir con mi marido siempre que vamos por allí. No es un restaurante muy caro dada la calidad de los platos que sirven, pero tampoco es barato. 

Mis hijas también van muy contentas porque les encanta un creppe de helado que tienen de postre. Mis hijas eligen el restaurante según los postres. Es lo único que miran en la carta. Lo demás le da igual, siempre que no sea carne, claro, y como en el Restaurante Gambrinus en Lisboa reinan los pescados en las cartas, van encantadas. También tienen buenos caldos, sobre todo portugueses. 

La atención es exquisita. Te tratan como a una Reina. tienen unos camareros muy atentos y rapídisimos. No tienes que estar horas esperando a ser atendida. También cobran rápido. Al personal hay que darles un diez absoluto. 

Lo mejor de este restaurante es que te hacen la comida casi al momento e incluso al momento. Yo le spedí una tortilla francesa y me la hicieron allí delante. Deberían tomar nota en algunos restaurantes de España donde recurren a lo precocinado más que yo en mi casa. 

Os lo recomiendo. Pero llevad la cartera bien llena. Por una sopa te clavan seis euros y por un plato de fruta para el postre suben a los doce euros. Yo en mi vida había comido unos melocotones más caros. Eso sí, me supieron a gloria bendita. Parece que todo lo que es caro es más sabroso. 

Lo que no me gusta mucho es la decoración del local. Está decorado al modo antiguo, incluso los uniformes de los camareros parecen de hace cien años. Tampoco me gusta que tengan una sala para fumadores de pipa. Yo defiendo los locales libres de humos. Los fumadores de pipa que fumen fuera.

ENCUENTRA PAREJA PARA PRACTICAR EL AMOR LIBRE

LOS MEJORES HOTELES

REGALOS CHACHIS

ENCUESTAS PAGADAS

ZAPATOS ÚLTIMA MODA

TRABAJA DESDE CASA