Thursday, July 22, 2021

Mis vacaciones de la Quinta Ola

1
De Taramundi a los Oscos es una ruta senderista por el interior de la Comunidad Autónoma de Asturias que hice con mi marido, mis hijas y mi suegra. Transcurre por parajes idílicos, en los que parece que se ha parado el tiempo.

Todo lo que vimos de la comarca Oscos-Eo, en el extremo occidental asturiano, nos gustó. Es un territorio privilegiado por la tranquilidad y la naturaleza virgen. Salpicado de montañas, valles, ríos, cascadas y pequeños caseríos ha sido declarado Reserva de la Biosfera. Está como hace tres siglos. Te imaginas como vivían entonces los moradores de esta zona montañosa de la España del Norte. Descubrimos cómo los lugareños supieron aprovechar los valiosos recursos naturales del entorno: la piedra, la pizarra y la madera de sus bosques para la construcción de viviendas, paneras, pajares y cobertizos; el hierro, para fabricar sus herramientas, y la fuerza del agua, que se hace omnipresente, como fuente de energía para desarrollar sus oficios artesanales, algunos de los cuales todavía perviven, aunque se van extinguiendo. La gente joven quiere trabajos menos artesanales.

Necesitas ir bien equipada para andar. La ruta arranca en Taramundi, a 20 minutos de Vegadeo, donde se encuentra el Museo de los Molinos de Mazonovo. Como teníamos tiempo de sobra, paramos a visitarlo. Es el más grande de España y en él podemos ver la evolución tecnológica de los diferentes molinos a lo largo de la historia. No me imaginaba tanta variedad de molinos. Los hay manuales, a tamaño natural, todos restaurados y algunos en funcionamiento. Mi marido se animó a probarlos. Mis hijas no quisieron ser menos. También mi suegra se arremangó cuando supo que le daban un diploma. La experiencia de probar a moler cereal resulta de lo más divertido si viajas con niños y al acabar la visita consiguen, además, el diploma de molinero. Un diploma más para enmarcar. No todo el mundo puede presumir de ser molinero.

Yo creo que nos desviamos algo de la ruta. Acabamos haciendo una ruta de museos. Estuvimos en la Casa del Agua de Bres, el Museo de la Cuchillería Tradicional de Pardiñas y Os Teixois, uno de los conjuntos etnográficos más antiguos de Asturias. En medio de un entorno de cuento de hadas descubrimos esta antigua ferrería del siglo XVIII que muestra diversos inventos de andar por casa movidos por la energía inagotable del agua: mazo, molino, batán, rueda de afilar e incluso una rudimentaria central eléctrica que en su día puso luz en las casas de los alrededores.

Os recomiendo, pues, hacer la ruta del Agua, un recorrido circular sencillo. Pero, insisto, debes llevar calzado adecuado. La ruta discurre a lo largo de 14 kilómetros por frondosos bosques de castaños, robles y abedules. En el camino que nos quedaba por andar pasamos por el Museo Etnográfico de Esquíos, la aldea de piedra de As Veigas y la cascada del arroyo de la Salgueira, cuyas aguas se desploman desde una altura de 50 metros. Quita el hipo ver aquel milagro de la Naturaleza. Así llegamos a Mazonovo y Os Teixois.

Finalmente, la ruta nos lleva a los Oscos, la zona más montañosa de la comarca, la que se extiende por los concejos de Villanueva, San Martín y Santa Eulalia de Oscos. Te gustará si te gustan las montañas. Yo reconozco que pasé algo de miedo. Temía que nos saliera por allí un oso. Afortunadamente, sólo nos cruzamos con un par de perritos que tenían más miedo que servidora. Dejando atrás Morlongo, con sus característicos teitos (hórreos) y su vistosa cascada, alcanzamos Villanueva y su soberbio conjunto monástico de Santa María. Yo ya no podía con mis pies. Mi suegra, en cambio, iba como para seguir andando otro tanto.

2
Mi marido estaba cansado de comer en el centro de Barcelona y buscó un restaurante alejado del centro. Yo creo que lo que buscaba era pagar poco por las tapas. En todo caso, fue un acierto. Fuimos al restaurante La Esquinica y encontramos unas tapas deliciosas a un precio muy razonable.

Pedimos un par de tapas, unas bebidas y un postre y nos cobraron diez euros por cabeza. Bueno, doce mi santo, pero fueron doce euros porque repitió un pastel grande milhojas. Las tapas en La Esquinica son grandes. Parecen medias raciones.

A La Esquinica hay que ir por la semana laboral. Volvimos un sábado y fue imposible entrar. Había unas colas a la una de la tarde que parecían las colas de una cocina económica. Todo el mundo quería comer pataticas y jamoncico. La Esquinica es un restaurante muy maño. Sus dueños son de Teruel y se les nota.

Sean de donde sean han conseguido que La Esquinica se convierta en el restaurante de tapas más famoso de la Ciudad Condal. Un gran mérito. Más mérito me parece teniendo en cuenta la ubicación del restaurante. Está en Paseo de Fabra i Puig (antes estuvo en la cima del Turó de la Peirá). Un sitio al que nunca iría un turista si se deja llevar por las guías turísticas de Barcelona.

Os lo recomiendo. Nosotros fuimos como seis o siete veces. Sólo en una ocasión conseguimos mesa en la terraza. Las mesas de la terraza son las más solicitadas. No me extraña. El interior es un poco agobiante. Antes de la pandemia, estaba hasta los topes. Mesas pequeñas, mucha madera y mucho hierro conforman una decoración rústica que a los dueños les hace recordar su Teruel rural. Nos dan lo mejor de sí tanto en el local como en la comida.

La carta de tapas es amplia y sabrosa, siendo característico el sufijo "ica" al final de todas ellas, es así que encontramos morcillica, navajicas, bravicas, chistorrica, etc. Me gustan las denominaciones. Es precisamente en "La Esquinica" donde he degustado algunas de las mejores patatas bravas de Barcelona. Las bebidas características de este restaurante son los "guays", unas jarras de kalimocho que te hacen pensar más en un botellón que en un restaurante. Yo pedí zumo de piña y agua. Me volví más abstemia al ver aquellas jarras.

Si quieres llegar a La Esquinica sin perderte coge la línea 5 del metro. Te deja a tiro de piedra. Es la forma más cómoda de ir si estás en el centro de Barcelona.

3
El Hotel Vistabella en Roses, Girona, no te deja indiferente. Casi me quitó el hipo asomarme a la ventana de mi habitación y ver el acantilado que tenía a mis pies. Supongo que el acantilado explica las cinco estrellas del hotel. Su decoración no se puede calificar como lujosa.

Yo nunca le daría cinco estrellas a un hotel que tiene cuartos de baño con bañeras de subir la pierna para entrar y subir la pierna para salir. ¿Dónde estaba la ducha sin barreras arquitectónicas? En mi casa. Me faltó esta comodidad. En la habitación me sobraban unos adornos que habían puesto en el techo a modo de banderitas o no sé qué era aquello de color azul. Parecía que estaba en el puesto de una feria. Hacía un contraste de hotel barato con la pintura blanca de las paredes y del techo.

El hotel está alejado de la Ciudadela de Roses. Necesitas un coche para ir hasta Roses, a no ser que quieras andar cinco kilómetros. Me parece muy cansado andar tanto. Yo sólo anduve hasta la playa. En tres minutos de caminata estás pisando el arenal. Sol y playa. Era a lo que iba. Tanto yo como mis hijas no queríamos otra cosa.

Mi marido poco salió. Se contentó con la piscina, la bañera hidromasaje y el spa. La playa la dejó para nosotras. Decía que había muchos turistas. Mi santo se está volviendo un señor de la tercera edad antes de alcanzar su jubilación. Busca tranquilidad. Yo, en cambio, necesito vidilla. En el Hotel Bellavista no encontré tanta vidilla como esperaba encontrar. Lo mejor fueron las puestas del sol. Son espectaculares. Volví a enamorarme de mi marido mirando como el sol se iba yendo por el infinito. Justo por eso, por las bonitas puestas de sol, os recomiendo el hotel. Otras ventajas son la buena comida que sirven y la amabilidad del personal. Consiguen que te sientas tan cómoda que te olvidas del acantilado que quita el hipo.


Thursday, July 15, 2021

Mis vacaciones gastronómicas en Marruecos

 


Comer en el extranjero es un problema para mí. Pero o comes o no resistes. Por eso una entra en restaurantes como el Restaurant e-Bajia de Rabat en Marruecos cuando el apetito se hace presente. Es un restaurante que está en la Avenida de Hassan II, construido en los muros de la mismísima medina. 

Tiene una decoración muy marroquí. Me encantó su patio interior. La fuente que había en el patio le daba mucho encanto. Hasta me pareció romántico. Mi marido enseguida se lanzó a la comida. Yo lo dejé comer. Primero me situé en escena como quien dice. Miré el menú, miré los precios, miré lo feliz que era mi santo metiéndole el diente a aquellos platos que nos traía un camarero que hablaba español como si hubiera nacido en Guadalajara. Estábamos en el piso superior, en el lujoso salón marocain con sofás bordados y cojines muy mullidos. Más que hambre te venía el sueño. Si fuera por mí, me hubiera quedado en las mesas que había en la planta baja. Tenían unas vistas preciosas al patio interior. Pero las amistades de mi esposo eligieron el piso superior. Querían más lujo. Accedí porque los negocios son negocios. 

Finalmente empecé a comer. Probé el tajinede kefta aux oeufs y seguí con el tajine de poulet. Nada de carnes de cerdo. Aquellas carnes eran pollo y/o cordero. Estaban bien cocinadas. Los postres una delicia. En Rabat, igual que en el resto de Marruecos, tienen unos dulces deliciosos. 

Os recomiendo este restaurante. Tiene una relación calidad precio excelente. Acuérdate de darle al servicio un 10% de lo que te piden a la hora de pagar. Es una costumbre. Digamos que el 10% es la propina. Yo se la di gustosa. Los pobres no cobran mucho. Mi marido añadió unas monedas más porque realmente lo merecían. Los camareros eran muy amables y muy profesionales. Otro motivo más para recomendaros en Restaurant el-Bahia de Rabat. Nosotros esperamos volver en algún viaje a Marruecos que tenemos proyectado para las próximas semanas.

---------------------




Thursday, July 08, 2021

Mis vacaciones en la Sierra de Tramuntana



Read´s en Santa María, Mallorca es un hotel rural de lujo ubicado en una possesió del siglo XVIII, al pie de la Sierra de Tramuntana. Plena naturaleza y pleno silencio es lo que encuentras para unas vacaciones inolvidables.

A nosotros nos habían hablado maravillas de este alojamiento rural en las Baleares unos amigos. Por eso lo elegimos para un fin de semana largo. Se nos hicieron cortos los tres días que pasamos en esta finca de nombre Ca´n Moragues. Mis hijas disfrutaron mucho un jardín en el que no faltaba la acequia y el regadío disciplinado. Cuatro hectáreas de olivos y frutales te hacen sentir en pleno campo mallorquín.

En el interior de Read´s encontramos una decoración similar a las decoraciones de las casas de campo inglesas. No falta un bar donde tomar un refresco o achisparte con algo de alcohol. La decoración inglesa se acentúa en las habitaciones, con toques distintos. Tienen habitaciones más serias, más mediterráneas, pero todas te hacen recordar Gran Bretaña. Se nota el gusto por lo inglés de los propietarios de la casa. Muebles de alcurnia, tapices orientales, aparadores sobre los que descansan porcelanas chinas... Tomé nota para decorar así alguna casa mía en el futuro. No descarto comprar una casa en Mallorca para mi jubilación. Tendrán que pasar muchos años y tendré que ahorrar mucho dinero para hacer realidad mi sueño de abuela feliz.

Os recomiendo esta casa rural. Vas directa por la autovía a Inca. Tomas un desvío en Santa María indicado a la izquierda de la calzada. Es fácil llegar sin perderse. Nosotros hicimos varias visitas por los alrededores. La visita que más disfrutamos fue un convento en el que hay un museo de trajes populares. Mis hijas querían comprar los vestidos. Tuve que explicarles que no se vendían, sólo se podían mirar.

Esperamos volver a Read´s. Nos encantó esta casa rural al lado de la sierra de Tramuntana. Tiene un jardín muy cuidado. La casa ha sido restaurada con muy buen gusto.

-----------------------------

Saturday, July 03, 2021

Mis vacaciones más marroquíes

El Museo Dar Batha de Fez, en Marruecos, es un museo muy marroquí. Yo entré esperando ver pinturas y esculturas de artistas mundialmente famosos. Nada de eso había. El Museo Dar Batha de Fez está centrado en el arte autóctono.

Recorrimos el palacio en el que se ubica descubriendo lo mejor del arte local. El palacio también tiene mucho arte. Es un palacio del siglo XIX, grande, ostentoso. Por sus salas se multiplicaban las muestras de folcor marroquí. A mi marido le parecieron muy interesantes los manuscritos coránicos. Eran bonitos. Los habían escrito con tintas de colores. Se notaba que estaban escritos con pluma. La imprenta en aquellos años lejanos todavía no estaba inventada.

Vimos también varias colecciones de sellos. Estaban muy bien conservados. Junto a los sellos, colocaron instrumentos musicales, entre los cuales destacaba un Stradivarius. Se podía formar una orquesta con aquellos instrumentos. Mis hijas nos preguntaban si alguien los tocaba de noche. No era el caso.

No faltaban telas bordadas a mano, alfombras bereberes, maravillosos mashrabiyya. Las esculturas de madera eran ideales. Procedían de las medersas y mezquitas locales. Sólo por las esculturas de madera merece la pena visitar este museo tan marroquí. Os lo recomiendo. Nosotros pensamos volver cuando hagamos otro viaje por la zona. Marruecos es un país que nos encanta. Es distinto, antiguo, tradicional. El Museo Dar Batha resume el arte de un país peculiar. Me refiero al arte de andar por casa. Quitando el Stradivarius y los manuscritos, el resto de los objetos del museo podrían estar en cualquier casa marroquí, sobre todo en las casas de la clase media.

El Museo de las Artes y Tradiciones de estilo hispano-morisco, construido a finales del siglo XIX, también reúne astrolabios del siglo XII, monedas de las dinastías, lindas alfombras y preciosas joyas del Medio Atlas. Me gustó mucho el patio que hay a la entrada. Todo el edificio es ideal. El sultán Hasán I tenía muy buen gusto. También sus sucesores. Lo embellecieron hasta convertirlo en el palacio que alberga el museo.
----------------------------


Friday, July 02, 2021

Mis vacaciones tranquilas en Chulilla

Necesitaba unas vacaciones tranquilas. Es horrible ser ama de casa. Te estresas con el marido, con las niñas, con la suegra, con tus padres, con ese suegro que ves poco pero existe. Te estresas con los compañeros. Te acabas de agobiar con la necesidad de comprar una Tablet nueva que se cargue rápido porque la tablet vieja está más obsoleta que la lavadora de la abuela. En Valencia hay pueblos con mucho encanto para poder disfrutar unas vacaciones tranquilas. Uno de estos pueblos valencianos sobrados de encanto es Chulilla. No te deja indiferente. Sus casas subiendo por una montaña, o bajando, según se mire, impresionan. Lo primero que piensas es que en el pasado la gente se complicaba mucho la vida. Vivir en un pueblo con empinadas cuestas no es un plato de gusto de cara a la movilidad.

No era la movilidad lo que preocupaba a los antiguos habitantes de Chulilla. Sus preocupaciones eran de seguridad. Con las casas en lo alto, veían venir desde lejos al enemigo.

La vida social de Chulilla se centra en la concurrida Plaza de la Baronía. Bares, visitantes nacionales y extranjeros, población local dan vida a un pueblo interior, ideal para el turista que busca más la tranquilidad que el jolgorio. Nosotros encontramos mucha tranquilidad en Chulilla. Caía el otoño y los turistas habían regresado a sus lugares de origen. Ni siquiera encontramos mucha gente visitando el castillo medieval, alrededor del cual se fue construyendo Chulilla.

Este pequeño pueblo valenciano tiene un aire muy sano. Está enclavado entre los cañones del Turia y unos pinares respetados por los incendios. Se nota en sus estrechas calles el aire de los pinos. Un aire limpio que es un regalo para unas narices cansadas de respirar la polución de las ciudades grandes.

Tuvimos tiempo para darnos un chapuzón en el Charco Azul. Mi marido quería hacer escalada como unos amigos que vinieron con nosotros. Le prohibí la escalada. Es un deporte muy peligroso para un padre de familia. No tengo ganas de dejar a mis hijas huérfanas de progenitor. A lo que sí accedí fue a una excursión a lomos de unos caballos bien domesticados.

Os recomiendo visitar Chulilla. No debes perderte las pinturas rupestres. Me parecieron preciosas. El entorno natural de Chulilla es espectacular. Hay muchos animalitos protegidos. Nosotros vimos unas ardillas rojas preciosas. También vimos ranas. Las ranas son especie protegida, igual que el lagarto y la rata de agua. Lo digo por si piensas llevar un bichito de esos para casa. Te caería una multa. Mejor los dejas donde están. Yo nunca llevaría una rana para mi dulce hogar. Me dan asquito.
------------------------


Thursday, June 24, 2021

Mis vacaciones con los okupas

1
Hace poco he tenido ocasión de descubrir San Vicente de Munilla, un pueblo de La Rioja que contaba con cerca de 240 habitantes en la posguerra. Era un pueblo con sus casitas, su iglesia, sus terrenos de cultivo, pero las cosas se pusieron mal para sus gentes. El futuro no era precisamente prometedor y empezaron a emigrar. San Vicente de Munilla se quedó deshabitado durante los años 50 debido a la migración de sus habitantes a las ciudades más cercanas, dejando el pueblo totalmente abandonado. El marido de una tía de mi marido fue uno de esos emigrantes. Justo con los tíos de mi esposo hicimos un viaje por la zona. El tío político de mi santo quería enseñarnos su viejo pueblo.

Cuando llegamos nos quedamos a cuadros. Pensábamos encontrar casas vacías, calles sin gente, pero encontramos nuevos inquilinos. Los okupas se habían ido haciendo con el pueblo. Los tíos de mi marido pusieron el grito en el cielo. Pero se tuvieron que calmar. La ley no castiga como debiera la okupación.

Los okupas montan como pueden su tinglado en un pueblo que necesita una rehabilitación profunda. Algunos edificios los han adecentado. Lamentablemente, no se hacen milagros sin dinero. Los okupas llevan en San Vicente de Munilla desde los años ochenta. El tío de mi marido tardó años en enterarse de que la casa de sus antepasados estaba okupada.

A este pueblo parece que sólo llegaron los okupas. Los turistas no se sienten atraídos por un grupo de casas a un kilómetro y medio de la capital del municipio. Munilla es otra cosa. San Vicente por no tener no tiene ni el acceso asfaltado. Llegas por una carretera de tierra, es decir, por lo que en Galicia llamamos una corredoira.

Os recomiendo ir a visitar este pueblo que el padrón de habitantes aparece como pueblo despoblado. En el año 1940 tenía 240 habitantes. Necesitó dos décadas para quedar con las casas vacías. Es una pena que no haya sido habitado legalmente. La okupación es un problema. La gente que vive en aquellas casas que no son suyas no están ni empadronados. Como decía mi marido, las autoridades deberían comprar las casas a sus propietarios y alquilárselas a los okupas por un alquiler razonable.


2
Buscaba un hotel bien situado en Santander y lo encontré en el Gran Hotel el Sardinero. Tienes la playa del Sardinero justo enfrente. Sales del hotel y te metes en el arena.

El hotel no te deja indiferente desde el primer momento que lo ves. En un edificio singular reconstruido y restaurado sin alterar sus características primitivas. Para mí más que su estética era fundamental la ubicación. Buscaba un hotel que me evitara tirar del coche alquilado o del taxi. El Gran Hotel Sardinero está muy próximo a toda la oferta cultural, de ocio y negocio de la ciudad de Santander. Puedes desplazarte andando hasta los sitios de mayor interés turístico.

El hotel por dentro está muy bien. Han sabido conjugar la antigüedad del edificio con una decoración sobria que no olvida el aspecto práctico de los muebles. Amplias camas, con calzadores a los pies de la cama. Lo agradeces cuando la juventud empieza a olvidarse de ti. Necesitas sentarte para calzarte cómodamente. También agradeces colchones mullidos que invitan a dormir hasta el día siguiente. Las colchas blancas, a juego con la mayoría de las cortinas de las habitaciones, traen a tu cabeza una imagen de limpieza, reforzada por unos suelos impolutos. En los suelos ves tarima por todas partes. En habitaciones y pasillos la madera del suelo sube hasta media pared. Parece que la última reforma del hotel les salió cara. Aprovecharon para proteger las paredes con tarima. Así tardarán más tiempo en tener que volver a darles una mano de pintura blanca.

La luz entra a raudales por las grandes ventanas. Te asomas y ves la ciudad. Estás en el centro. Yo me sentía feliz. Mi marido, en cambio, pronto echó en falta la tranquilidad de las afueras santanderinas. Es muy de campo mi santo. Mis hijas estaban demasiado entretenidas con sus tablets para echar nada en falta. La conexión wi fi del hotel era magnífica. También lo era estupendo el gran televisor que había en la habitación. Todo de cine. Por eso os recomiendo este hotel. El Gran Hotel El Sardinero es uno de los mejores hoteles de España. Le doy un diez.

Friday, June 18, 2021

Mis vacaciones con la jet set

Viene el verano y Portofino se llena de caras guapas como todos los veranos. Estoy hablando de la meca de la jet set en Italia. En Portofino veranean famosos de todo el mundo. Vas andando por sus calles y te cruzas con caras conocidas de la prensa rosa. Actores, actrices, cantantes, hijos e hijas de empresarios millonarios son los veraneantes habituales. Suelen llegar a Portofino en espectaculares yates.

No debes perderte el puerto de Portofino. La zona donde atracan los yates es la más interesante. Mi marido y yo jugábamos a acertar quienes eran los dueños de aquellos maravillosos barquitos que surcan el Mediterráneo. Acabé soñando que nosotros mismos éramos famosos con barco. Soñar no cuesta nada.

No es grande Portofino. En su pequeño tamaño radica parte de su encanto. Portofino, una de las ciudades-resort más populares de la famosa Riviera italiana, cuenta con más de 500 residentes permanentes. Habitantes que nada tienen que ver con los turistas que se suman a la población local cuando el buen tiempo invita a unas vacaciones de sol y playa. Mi marido estuvo en Portofino en invierno y le gustó más. Yo prefiero ir en verano cuando brilla el sol y los yates anclan en el puerto para que sus dueños bajen al puerto a echar un vistazo. En sus callecitas encuentras boutiques, galerías de arte, cafeterías y restaurantes. Es increíble el negocio del lujo que se ha ido montando en Portofino. Es todo carísimo. Yo apenas pude comprar regalos para la familia. Encima mi marido estaba en plan tacaño. Decía que prefería gastar el dinero en ir a un buen restaurante para degustar la Lasaña de Portofino. No me gustó mucho. Le ponen una salsa que no es de mi agrado. No me van las comidas con exceso de salsas.

Os recomiendo Portofino. También os recomiendo visitar los pueblos cercanos. Son preciosos. Nosotros hicimos un recorrido por Santa Margherita Ligure, Rapallo, Recco, Génova, Cinque Terre (Monterosso al Mare, Vernazza, Corniglia, Manarola, Riomaggiore), La Spezia... Fuimos por nuestra cuenta en un coche alquilado.

Si te quedas en Portofino, también lo puedes pasar bien. Lo que más me gustó de Portofino fue La "piazzetta", punto de encuentro de la jet set internacional, es el símbolo de Portofino. No debes perderte tampoco los puertos con sus típicas casas de colores vivos. Nos recuerdan la gran tradición marinera de esta localidad italiana, cuyos habitantes eran llamados por los griegos y los romanos "delfines", por su gran habilidad como navegantes. Era lo que había: el mar con sus peces. El turismo de lujo todavía no estaba inventado.
-------------------------
Tienda Marbella: moda verano 2021 muy chic

Se vende: lo mejor de lo mejor


Tuesday, June 15, 2021

Mis vacaciones en Cádiz

Hace una semana se casó una prima mía en Cádiz. Nos sorprendió con un banquete ideal en una finca privada. El banquete ideal fue obra de Momento Andaluz Catering, una empresa que lleva años haciendo posible que sus clientes celebren sus bodas en los lugares que desean. Son especialistas en preparar comidas para bodas al aire libre.

La comida de la boda empezó con un buffett de queso que hizo las delicias de los invitados. Habían elegido una selección de quesos locales, todos de muy buena calidad. La presentación estaba muy cuidada. El sabor de algunos quesos era inolvidable. También era inolvidable el lingote de carrillada ibérica con puré de patatas y salteado de verduras. Creo que fue el responsable del kilo que engordé de la comilona que nos dimos en este banquete.

Os recomiendo Momento Andaluz Catering. Hacen posibles los sueños de boda de muchas parejas. Mi prima y su ya marido barajaron la idea de casarse en una playa. Después optaron por una finca que les prestaron uno amigos. Momento Andaluz Catering les hacía la boda donde quisieran.

Momento Andaluz Catering es una empresa especializada en eventos gastronómicos sociales y profesionales de una manera innovadora. Intentan convertir tus eventos en eventos diferentes, singulares, sobre todo cuando se tratan de bodas. También hacen unas primeras comuniones y unos bautizos muy bonitos.

Esta empresa de catering se está expandiendo gracias al boca oreja. Momento Andaluz presta servicios en espacios de las provincias de Cádiz, Sevilla y Málaga. En Cádiz cuenta con dos espacios en exclusiva: las Bodegas Vélez y la Finca El Sotillo. En esta última finca fue donde mi prima celebró su boda. Trabaja los eventos a medida: coctel, copa de vino, cena de gala, etc. A mayores puedes optar por un Eventos Tematizados, Asados Criollos, Espectáculos Ecuestres, Capeas, Propuestas Originales para que tus invitados no olviden tu feliz día. La boda de mi prima tardaremos de olvidarla. Organizó un espectáculo ecuestre que nos dejó asombrados.
-------------------------------
TIENDA MARBELLA: La tienda que tiene lo que buscas
SE VENDE: Lo que se compra online



Libre de virus. www.avg.com

Friday, June 11, 2021

Mis vacaciones en Chile

Atacama es un desierto famoso. Es el destino ideal para presumir de viajes ante tus amigas. Has estado en el desierto más árido del mundo mundial. Pocas pueden decir lo mismo.

El desierto de Atacama se extiende en el Norte Grande de Chile, abarcando las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y el norte de la de Coquimbo. Estamos hablando de una cubre una superficie aproximada de 105 000 km². ​ Tiene una longitud de casi 1600 km y un ancho máximo de 180 km.

Yo fi con mi marido a practicar turismo astrológico. En Atacama ves el cielo como lo veían los antiguos: sin contaminación lumínica. Tienen 300 días sin nubes. Lo malo es el mal de altura. Hace estragos. El desierto de Atacama es un lugar desierto árido, con cero humedad. La culpa del mal de altura son los 2400 metros de altitud.


Os recomiendo visitar Atacama, el desierto que está rodeado por observatorios importantes. Intentan sacarle dinerito. Los estudiosos no sólo miran el cielo buscando estrellas. También hay estudiosos de los muchos volcanes que hay en el desierto, algunos de ellos activos. Son montañas de 5000 metros que te pueden dar un susto. Afortunadamente, cuando estuvimos nosotros ningún volcán se puso en erupción. Yo lo temía. Por eso no disfruté mucho el desierto. Mi marido quería estar más días por allí, pero servidora no podía más. Entre el mal de altura y el miedo a los volcanes estaba que no vivía en mí. Sólo tengo buenos recuerdos de las noches. Mirar aquellos cielos limpios de nubes y llenos de estrellas te hacían creer en un precioso más allá. Por eso no descarto volver algún día al desierto de Atacama. Mi marido está deseando regresar. Es un apasionado de la Astrología.

Atacama no te deja indiferente. Cuando asciendes los 4.000 metros de altura del altiplano andino para descubrir pequeños poblados que mantienen intactas sus costumbres crees que has regresado al pasado que no viviste. En medio de extremos escenarios que vale la pena fotografiar una se pone filosófica. Hubiera disfrutado más si el mal de altura no hubiera hecho estragos en mí. El miedo a los volcanes se me hacía más llevadero. Pero el mal de altura era horrible.
------------------------------
AMAZON: Las cremas que me pongo en la playa
TIENDA MARBELLA: Vestidos de playa de fabricación perfecta


Tuesday, June 08, 2021

Mis vacaciones en el mar

1
Nos encanta Sanxenxo. No perdemos ocasión de ir aparentar a la Marbella gallega. El pasado fin de semana estuvimos en el Hotel Oca Vermar, un tres estrellas que merecería la cuarta estrella, e incluso una quinta estrella si nos ponemos generosos.

Mi marido quedó impresionado con el hotel. Había hecho yo la reserva. Por eso no estaba muy convencido. Siempre se queja de que elijo hoteles baratos. A mi santo le gusta lo mejor de lo mejor, es decir, lo más caro de lo más caro. Cuando llegamos a este hotel que está entre Sanxenxo y la península de O Grove cambió de opinión.

El Hotel Oca Vermar cuenta con 44 habitaciones que consiguen que te olvides de tu casa. Nuestras habitaciones tenían vistas a la piscina del hotel. La de las niñas era más luminosa. La nuestra tenía una luz tenue que consiguió que mi santo y yo nos enamoráramos más. Me gustaron los cuartos de baño. Los secadores de pelo funcionaban mejor que los míos en casa. Las toallas se veían limpias. Las duchas eran ideales para dejarte aseada y relajada. La misma limpieza minuciosa encontrabas en los dormitorios. Le saqué partido al despacho. Coloqué mi ordenador portátil y trabajé durante horas. Tenía mucho trabajo online pendiente. Mis hijas se entretuvieron con la tv vía satélite. En la nevera pudimos guardar alguna bebida que compramos así como la comida para llevar que se agenció mi santo en un bar de las proximidades.

Os recomiendo este hotel. Es barato. Ten en cuenta que la conexión wi fi es gratuita. Un dinerito que te ahorras. Por el parking tampoco te cobran. Otro dinerito que te ahorras. Si a esto le sumas las buenas vistas y una buena piscina, te sientes en el paraíso gallego.

Seguro que volvemos. Estos días está tirado de precio. Te hacen un descuento del 45%. Necesitan salir de la crisis multiplicando los euros. Tomemos nota. Al viajar estamos ayudando a la Hostelería a mantener empleos.
2
Me encantan los pequeños pueblos andaluces. Uno de los pueblos que más me gustó de Granada fue Cortijo del Cura, en el municipio de Galera. Es un pueblo de postal. Las casas son las típicas construcciones andaluzas rodeadas por olivos, montañas y ríos.

Todo el pueblo huele a olivos. Mi marido iba a ver cómo practicaba parapente su cuñado. En esta zona va mucha gente a lo del parapente y también a practicar otros deportes menos peligrosos, por ejemplo, el senderismo.

Quitando la Naturaleza y los paisajes de olivos poco más hay. Nosotros nos alojamos en una casa rural pequeñita. Sólo tenía dos habitaciones, pero estaba bien restaurada. El conjunto de casas está dedicado al turismo rural. Son cortijos bonitos. No echas de menos nada del mundanal ruido cuando llegas estresada. Yo me hubiera quedado más tiempo.

Visitamos el Museo de los vinos. Puedes comprar algunos en la Ecotienda. Mi marido llevó algunos caldos andaluces. No eran baratos. Es vino ecológico que venden al precio de vino ecológico. En El Cortijo del Cura tienen el negocio turístico bien montado.

Os recomiendo El Cortijo del Cura para pasar un fin de semana tranquilo en el campo andaluz. Es una buena zona para practicar senderismo. Andar entre los olivos es muy sano. Subir a la sierra se hace cuesta arriba. Debes llevar calzado adecuado. De noche, la puesta de sol es muy romántica. Si te alejas un poco del grupo de casas, ves las construcciones encaladas como si fuera un pueblo mágico. Desde el pueblo, las montañas parecen más misteriosas de noche. De día suele verse a gente practicando el parapente. Dicen que es un deporte seguro, pero yo no me animo. Tampoco permití a mi santo practicar el parapente. No quiero quedar viuda ni quiero que mis hijas sean huérfanas.

Este pequeño pueblo de Granada cada verano está más concurrido. Los turistas buscan la tranquilidad y la seguridad sanitaria. Huyen de los lugares masificados.
-----------------------------
EVA RECOMIENDA: Recomendaciones de ama de casa chic