Friday, July 29, 2016

Mis vacaciones golosas en Sevilla

Una de las pizzerías que más nos gustan en Sevilla es la Trattoria Pizzeria la Bambina, Sevilla. Se encuentra en el barrio de Nervión de la capital andaluza, en la calle Jimenez Aranda,23. 

El local no es grande, pero es cómodo. Te sientes como en tu casa. Yo hubiera preferido que fuera un poco más grande. Cuando hay mucha gente, casi te chocas con todo el mundo, sobre todo con los camareros que pasan por tu lado con sus bandejas. 

Nosotros solemos quedarnos en la terraza. No es una terraza grande, pero estás más cómoda que dentro del local. Los días que hace sol es difícil encontrar mesa libre en la terraza. Es donde mejor se está. 

En cuanto a la comida es buena y está bien presentada, cosa muy importante para mí. Lo que no veo bonito, no suelo comerlo. Los camareros son amables y muy profesionales. Te atienden rápido. 

Nosotros siempre empezamos por unos entrantes o una buena ensalada mientras esperamos a que nos traigan los restantes platos. ¿Qué platos? Pues pasta en general, canelones, cazuelas, risotto, postres en general. Los entrantes son imprescindibles para hacer tiempo, sobre todo los fines de semana, cuando los camareros no dan abasto para atender a tanta gente. 

La decoración de interior del local es sencilla. a mi marido le gusta mucho que sea un espacio abierto a lo que es la cocina. Le gusta ver como cocinan los cocineros. A mí me da igual. Puestos a elegir casi prefiero no ver como hacen las pizzas y demás comidas. Soy tímida. 

Las pizzas de este local están muy buenas. las hacen como a mí me gustan: con su masa fina y esos bordes crujientes que me encantan. Su relleno es generoso. Son pizzas caras, como dice mi suegra. La madre de mi marido llama pizzas caras a las que traen un buen relleno y pizzas pobres a las que andan faltas de relleno.

Wednesday, July 13, 2016

Mis vacaciones borrachas en Santander

La Sidrería Cachopo, Santander, es una sidrería tan asturiana como las sidrerías que encuentras en Asturias. Está en la calle Peñas Redondas, 17. 

El local me apreció muy rústico con sus mesas y sillas de madera tipo tasca, sus grandes barriles en el interior y una barra al fondo. Nosotros tuvimos que quedarnos en la barra porque no había mesa libre. 

El personal es muy atento. Nos sirvieron una tapa de pan con chorizo que no nos cobraron. La comida que sirven en esta sidrería es muy fuerte. A mí ya me sobró con el pan con chorizo a la sidra. No quise más. Mi marido, en cambio, repitió el pan con chorizo, se animó con una morcilla, con unos chipirones encebollados que olía como los que le prepara su madre. 

Lo que hacen muy rico en esta sidrería son los cachopos, unos filetes de ternera rebozados. Los hacen blanditos y jugosos, pero bien pasados. Los probé otro día que estuvimos por allí. También probé las ensaladas. Eran del montón, pero estaban ricas. 

Os recomiendo la Sidrería Cachopo, Santander, una sidrería que está muy bien para ir con los amigos un día de esos en los que te apetece darte un homenaje con una comida fuerte. Para ir a comer a diario, no os la recomiendo. Acabarías con el estómago destrozado. 

La segunda vez que estuvimos llevamos a las niñas y las dejamos contentas con el postre. Era una tarta de tres chocolates que se comieron ellas solas prácticamente. No me extraña porque era deliciosa. 

La sidra también está rica. No te la escancias. Tienes que hacerlo tú con una máquina que te traen los camareros. Mi marido dice que no es lo mismo que un escanciado a mano, pero, para quien no sabe, mejor la maquinita. Esta es la desventaja que le encuentro a esta sidrería: que los camareros no te sirvan la sidra escanciada.

Thursday, July 07, 2016

Mis vacaciones en Beauvais

El Hotel Inter-Hotel City es un hotel que te sale muy bien de precio. A nosotros nos cobraron 64 euros por noche. No me parece caro dados los precios que hay por la zona. 

Este Inter-Hotel City está en Beauvais, cerca del aeropuerto. No es un hotel para hacer turismo sin coche sino para llevar tu automóvil si quieres desplazarte por los alrededores cómodamente. Por ejemplo, nosotros fuimos a ver el Palacio de deportes Elispace y también fuimos al Hospital de Beauvais, donde estaba una tía de mi marido hospitalizada. De hecho, nos alojamos en este hotel para ir a visitarla. Es la madrina de mi esposo; una mujer riquísima que creo que nos va a dejar su herencia algún día. 

No nos aburrimos. Cerca del hotel te queda la Catedral de Saint Pierre y del Museo Departamental de Oise, un museo que merece mucho la pena. 

No es grande. Por fuera parece una casona grande. Cuando me dijeron que tenía 52 habitaciones no lo creía. 

Nuestra habitación estaba bien. Tenía una decoración moderna y funcional. Las cortinas eran de esas que sólo cubren la ventana, no de las que llegan hasta el suelo. Tenían el mismo color gris perla que la colcha de la gran cama de matrimonio y que la pared que había tras el cabecero de la cama. 

Había un televisor LCD y la conexión a Internet wifi gratis nos vino muy bien. nosotros no somos nada sin Internet. No nos aburrimos. Mi marido pudo ver sus programas favoritos en el televisor con canales por satélite. Le encanta la televisión. 

Nuestro cuarto de baño tenía ducha sólo. Los había con bañera solo y yo prefería uno con ducha. Acabas antes y gastas menos agua. Nos dejaron artículos de higiene personal gratuitos y un secador de pelo que había conocido tiempos mejores. Era más lento que el que usa mi suegra en su casa. 

También teníamos una caja fuerte en la que sólo cabía el portátil de mi marido. El mío tuvo que quedar encima del escritorio. 

Os recomiendo este hotel. Tiene una terraza en la azotea divina y un jardín donde pude descansar y leer un libro que llevé para acabar. 

Lo que no me gustó nada fue que el desayuno bufé fuera de pago. Hubiera sido mejor un desayuno gratis y que quitaran la zona de ordenadores, periódicos gratuitos en el vestíbulo y depósito de equipaje. También el parking era gratis.

Mis vacaciones de catedrales raras

Yo no soy nada de turismo monumental y mucho menos cuando esos monumentos son iglesias y catedrales, pero de vez en cuando visito esos sitios que tanto gustan a mi marido. La última catedral que visitamos fue la Catedral de Granada, una catedral distinta a la catedrales que estaba acostumbrada a ver. 

No me gustó nada que nos cobraran más de cuatro euros por cada entrada. Diez euros pagó mi santo por la visita. Yo no los hubiera pagado. Hubiera entrad gratis en horario de culto religioso. Pero, como a mi marido, se le antojó entrar a las doce de la noche, después de una ronda de tapeo que nos habíamos dado por los alrededores, hubo que pagar. 

Esta catedral está estructurada en tres naves: una nave central llena de bancos para que se sienten los que van a la misa y las de los laterales, dos naves diáfanas. Parece más grande de lo que es. 

La conservación es buena. Las paredes están labradas en piedra, y tienen unos colores luminosos tanto si las ves a la luz de las velas como con la luz natural del día. 

Me quedé con la sensación de que todos los caminos llevaban a la catedral, tanto por un lado como por otro. La Catedral de Granada da a cuatro calles, en mitad del casco antiguo, una zona casi peatonal. 

No es muy fácil de encontrar porque las calles son estrechas y no la ves hasta que te acercas mucho. Es la desventaja que tiene su ubicación. 

Os la recomiendo. Os recomiendo también intentar entrar gratis. Las entradas son muy caras, sobre todo cuando no vas sola y se te multiplica el precio por el número de personas que te acompañan. Mi marido quería volver con las niñas. Lo convencí para que las llevara en horario de culto. Mis tesoros no se iban a traumatizar por unos rezos y así nos ahorrábamos unos euros.

Mis vacaciones en un pueblo medieval

Hay pueblos por los que parece no pasar el tiempo. Tal es el caso de Frías, Burgos. Paseando por sus calles empedradas tienes la sensación de regresar a la Edad Media de nuestros antepasados. hasta los lugareños parece que van en otra onda. Es de esos pueblos en los que ves como la gente se toma la vida con calma y tú no lo entiendes. 

Nosotros fuimos al castillo. No entras gratis, por supuesto. Nos cobraron 1,5 euros por cabeza. Ni siquiera nos hicieron descuento por las niñas. No es que fuera una entrada cara, pero a nosotros se nos multiplicó por cuatro y con ese dinero hubiéramos tomado unos refrescos en un bar. 

En todo caso, merece la pena visitar el castillo. Entras a través de un puente levadizo, vas al patio de armas y flipas con la torre del homenaje, situada en una de las esquinas del castillo. Es un edificio de planta irregular desde el que hay unas preciosas vistas de Frías. 

Las casas de Frías me parecieron un poco sosas. Todas tienen fachadas de piedra y los mismos balcones de madera. Son clónicas. 

La iglesia de San Vicente, del siglo XIII es lo que te esperas de una iglesia tan antigua. No tiene nada novedoso. Me gustó el jardín que hay al lado. Fue donde paramos para comernos los bocadillos. Hay que ahorrar. Unos vecinos que estaban allí tomando el fresco nos contaron que la torre de la iglesia, de origen románico se vino abajo en 1904 echando a perder parte del cenobio. Para reconstruir el templo vendieron la parte de delante de la iglesia a los americanos de EEUU. Está en el Museo The Cloisters de New York. La gente vende lo suyo por un plato de lentejas. Una pena. 

Os recomiendo visitar Frías en Burgos. Es un pueblo medieval que bien merece una visita. Me pareció tranquilo y antiguo. No me extraña que no hubiera muchos turistas. Es el sitio ideal para aburrirte.

Saturday, July 02, 2016

Mis vacaciones en un hotel esperpéntico

He estado en Milán
en un hotel esperpéntico
y aquella pesadilla
todavía me da miedo
pese a haber dejado
atrás vestidos y telas
que colgaban y adornaban
techos, paredes y suelos.

Para saber más te digo
que hay que entrar en ese link
donde todo te cuento.

Sunday, June 26, 2016

Mis vacaciones en Toledo

El Hotel Abad Toledo es un hotel rústico que no te deja indiferente. A mí, que no me gustan nada las vigas de madera en el techo, no me agradó mucho. Me sentí como si regresara a la Edad Media de mis antepasados. La decoración rústica es una constante en todas las estancias del hotel. 

Fui con mi marido. Me llamó la atención de que hubiera bastantes familias. La decoración del hotel no lo hace nada apropiado para los niños. Mis hijas, por lo menos, necesitan alegría, y en aquellas habitaciones dignas de la casa de Drácula no la había. Si llego a estar un día más, me entra la depresión. 

Nos dieron un cuarto de los mejores porque me negué a quedarme con una habitación en la que podías tocar el techo de madera casi sin ponerte de puntillas. En nuestra habitación, por lo menos, podías respirar. Le aparté las cortinas para que entrara luz natural. No me gustan las habitaciones oscuras y aquella lo era con los cortinones marrones corridos. La cama era grande, pero no cómoda. El colchón era tan duro como el suelo de tarima del cuarto. Teníamos un escritorio de madera a juego con el cabecero de la cama y la tarima de madera del suelo. Las paredes, sin cuadros, estaban pintadas de amarillo mate. 

Las habitaciones de este hotel son distintas. Las de los pisos inferiores no tienen techos de madera, pero tienen una pared de piedra detrás del cabecero de la cama. Lo sé porque nos enseñaron varias habitaciones. Yo me hubiera quedado con una de las de las plantas inferiores, pero mi marido quería una habitación alta. Es un maniático. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar este hotel de tres estrellas. Hay hoteles mejores en Toledo. Ni siquiera por su ubicación céntrica lo volvería a elegir. No me gustó nada su decoración rústica. Encima ni siquiera tiene parking propio. Tuvimos que dejar el coche en un parking público que había en las inmediaciones por el que nos cobraron poco, pero nos cobraron.

Viajando en autobús por Galicia

Monbus es una empresa de autobuses con servicios discrecionales muy presente en Galicia, sobre todo desde que compró otras empresas. Su empresa inicial, Empresa Monforte, se sumó a Castromil, Transportes la Unión, La Directa, Gómez de Castro, Auto Industrial y Villalón. Ahora están comunicando a más de quinientas poblaciones repartidas por toda la Comunidad Autónoma. 

Los autobuses de Monbus son algo mejores que los de otras empresas. Por ejemplo, son bastante mejores que los de Autos Vázquez. No es que sean el no va más en autobuses, pero los llevan limpios y no son demasiado viejos. 

La desventaja que le encuentro a esta empresa es que ha quitado líneas. Por ejemplo, de Coruña a Santiago hay menos servicios con Monbus que había con Castromil. Es lo que pasa cuando una empresa compra a otra: se hace grande y reduce servicios. Yo prefiero más empresas de autobuses a estas empresas grandes que acaban funcionando como un monopolio incontestable. 

La licencia se la da la Xunta de Galicia, pero no los controlan. Les dejan quitar líneas que son muy necesarias en la Galicia rural. ¿Consecuencia? Los paisanos de las aldeas gallegas se ven obligados a comprar coches. No se puede vivir decentemente en la Galicia rural si no tienes tu propio automóvil. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar Monbus Galicia. Además, no es cuestión de recomendaciones. Si tienes que ir de Coruña a Santiago, por ejemplo, o vas en tren o vas en tu coche o vas en Monbus. No hay más alternativas. Bueno, sí, el bla bla car famoso. Pero para la gente mayor no es alternativa el transporte particular compartido. 

Los de Monbus podrían mejorar ampliando los servicios de cada línea, sobre todo los que hace años hacía el Castromil. Entonces había autobuses cada hora a Santiago desde La Coruña. Uno iba por carretera y otro por autopista. Ahora los autobuses por carretera brillan por su ausencia. Meten un autobús recorriendo todo el trayecto desde Coruña hasta Vigo y Orense.

Saturday, June 25, 2016

Mi despedida de soltera

Conocí La olla caliente de Madrid en una despedida de soltera. No lo pasé demasiado bien porque a mí ese tipo de locales no me van, pero mis amigas lo pasaron de cine. 

Todo fue muy sensual. La comida, el espectáculo, el colorido que había en el restaurante, la clientela. Allí iba todo el mundo subido de tono, exceptuándome a mí, que estaba como pez fuera de agua. 

Los bailarines y bailarinas interactuaban con la clientela. Me alejé de ellos para no ser toqueteada. Mis amigas, en cambio, estaban en primera fila del espectáculo. Un poco más y se quedan a trabajar allí. La que se casaba al día siguiente casi se olvida de la boda. No veía la hora de marchar. 

El espectáculo tenía de todo. Además de los bailarines y bailarinas, había drag queen, humoristas y animadores. No te aburrías. Lo malo es que los tímidos no estábamos muy en nuestra salsa. A mí me horroriza que me metan en un espectáculo de ese tipo. 

Os recomiendo este restaurante sólo para despedidas de soltera. Yo nunca iría con mi marido. Preferimos restaurantes románticos tranquilos, no estos donde las camareras andan casi como las bailarinas. A los hombres no se le pueden poner las cosas fáciles porque enseguida te estropean el matrimonio. 

La Olla Caliente es un restaurante de cocina mediterránea situado en el distrito madrileño de Tetuán. En este local encontrarás mucho más que una cena o una comida, al cliente le espera un ambiente de sensualidad y diversión, llena de sabores y colores, tanto en los platos como en la decoración. En el local habrá un espectáculo completísimo con drag queen, humoristas y animadores. 

Casi no comí, pese a que la cena no estaba muy mal. La carta de La Olla Caliente tiene un buen surtido de platos elaborados con productos frescos y de temporada. A nosotras nos pusieron un surtido de ibéricos, un buen entrecot de buey con patatas fritas, unas brochetas de pollo de corral con verduras salteadas que yo ni probé y, para finalizar, una buen trozo de tarta casera de queso de frambuesa. No me gustó nada la dichosa tarta. Encima me sentó como una piedra en mi delicado estómago. Debió ser por la frambuesa que llevaba. 

La Olla Caliente es un restaurante ideal para despedidas de soltera y de soltero o para cumpleaños subidos de decibelios. Tiene una buena relación calidad-precio para este tipo de celebraciones que tanto gustan a mis mejores amigas. Desde lo que es el restaurante accedes a la discoteca privada donde siempre hay espectáculo con DJs y todos los demás animadores. 

Te hacen un espectáculo con chistes de mal gusto, mucho humor fácil, y suponen tu participación "voluntaria". La disco-privada es sólo para clientes del restaurante. Primero comes y después bailas. 

Saturday, June 18, 2016

Mis viajes en aviones cutres

Lo barato puede salirte caro, sobre todo cuando sólo te gusta sólo el precio. Es lo que me pasa a mí cuando viajo con Ryanair. Lo que ahorro en dinero lo gasto en dolores de espalda y piernas por las estrecheces de los asientos de sus aviones. 

Aún así, reconozco que tiene ventajas viajar con Ryanair. Son bastante puntuales. Nunca he tenido que sufrir esperas interminables en los aeropuertos con esta compañía. Otra ventaja es que el personal es amable, tanto los de tierra como las azafatas de vuelo. 

Lo que no me gusta nada es que sean tan pesados con las ventas que te quieren hacer durante el vuelo. Te agobian. Encima te venden cosas carísimas. Por un botellín de agua me querían cobrar el otro día 2,50 euros. Menos mal que llevaba botellines de agua en mi bolso para las niñas. Las hubiera dejado morir de sed antes de pagar semejante disparate. 

Sólo os recomiendo Ryanair por los buenos precios que tienen. Es una pena que sus aviones tengan unos asientos tan pequeños y tan pegados a los de delante. Yo no soy alta y se me hace diminuto el asiento en todos los aviones de esta compañía. Mi marido ni siquiera se anima a subir a un avión de Ryanair. Vino una vez y dijo que nunca más. Sólo viajamos con Ryanair voy las niñas. Nos ahorramos un dinerito que viene bien para otras cosas. 

Los billetes los compro por Internet en la web de la compañía. También hago por Internet la reservar y la impresión de las tarjetas de embarque. Te lo haces todo tú solita. Por eso te pueden dar unos precios competitivos. 

A los de Ryanair les va bien. Siempre llevan los aviones llenos de gente. El personal se apunta a lo barato aunque para eso tengan que ir como sardinas en lata. He visto en estos aviones gente alta que conseguía sentarse en un asiento que sólo les iba bien a los niños.

Wednesday, June 15, 2016

Mis coches en vacaciones

Cuando llegas a una ciudad que no conoces no siempre consigues un coche de alquiler al mejor precio. Yo ya lo logro gracias a DoYouSpain, un buscador de coches de alquiler que te encuentra el coche más barato estés donde estés. El último que alquilé fue un Seat Ibiza que me salió a 3 euros. Mi marido no quería subir porque pensaba que nos iba a matar. Es de los que piensa que lo barato sale caro. 

A mí me gusta lo barato. Soy una buscachollos. Por eso DoYouSpain es una web en la que entro mucho. Tiene un buscador rápido. Metes la ciudad en la que estás, las fechas, pinchas en buscar y te sale el listado con las fotos de los coches. Puedes reservar el coche pinchando el botón de reserva. Es un buscador muy práctico. 

Los de DoYouSpain consiguen precios muy bajos gracias a su alto volumen de contratación. Hay muchas empresas de rent a car que tienen coches libres. No les importa bajar los precios si les garantizan que se los alquilan. Es lo que hace DoYouSpain. 

No sólo tienen coches. Últimamente, han ido metiéndose en el mundo hotelero. Ahora también te ofrecen hoteles a precio de chollo. 

Os recomiendo DoYouSpain. Todas son ventajas. Consigues un coche de alquiler barato en muchas ciudades españolas, sobre todo en sus aeropuertos. Es una pena que todavía no estén presentes en ciudades pequeñas. Fuera de las capitales de provincia no tienen presencia. 

Nunca he tenido problemas con un coche alquilado a través de DoYouSpain. En el listado te sale si llevan gasolina o no y otras características que te pueden interesar. Es un buscador muy completo. Además, es muy navegable su web. No necesitas tener grandes conocimientos de informática para entenderte haciendo la reserva. 

Mi marido siempre duda de DoYouSpain. Como os dije, sus precios baratos lo hacen dudar. No es para eso. Los de DoYouSpain son muy profesionales.

Tuesday, June 14, 2016

Parador de Soria



He ido con mi marido
y con mis preciosas hijas
al Parador de Soria
donde recuerdas a Machado
leyendo sus poesías
en paredes recién pintadas
de blanco y amarillo.

Navegamos por el Duero 
en una canoa grande,
hicimos un senderismo
por caminos y parajes
tan verdes como el té
que te venden en Birmania.

Comimos sopa de ajo, 
alubias y migas blandas,
un asado de cordero
tan rico como el pavo.

La habitación no era
antigua como esperaba
sino un cuarto chulo
para una mujer moderna.

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Saturday, June 11, 2016

De tapas en Santander

En el Olé Olé, Santander, se comen las mejores tapas de Santander. Es una pena que no mejoren algo el local. Los baños nunca están como debieran. Necesitan a gritos una reforma y también más limpieza. 

Es fácil encontrar este restaurante. Es muy céntrico. Está en la calle Hernán Cortés, una calle que conocen todos los santanderinos y mucha gente de fuera. Está cerca de unos jardines que se llaman Jardines Pereda. 

Las primera vez que fuimos me llamó mucho la atención el local. Parece un bar andaluz por su decoración muy flamenca. Mi marido decía que era propio de "Ocho apellidos vascos". No le faltaba razón. Te sientes como si estuvieras en Sevilla con tanto olé. 

Siempre que fuimos comimos tapas en la barra. Las mesas estaban ocupadas y no me extraña porque pocas mesas tienen. Deberían ampliar el local. Las tapas que más me gustaron fueron las tostas con jamón y tomate, la de riquísimo lacón con patatas y la que menos la de ventresca con cebolla caramelizada y pimientos. A mí la cebolla no me va de ninguna manera. 

Tampoco están mal sus ensaladas. Yo probé la mixta con lechuga, tomate, cebolla, atún y aceitunas, la césar, con lechuga, pollo, picatostes, queso y salsa césar. Esta última es mi favorita. También es la que le gusta a mi marido. 

La última vez que estuvimos nos llevamos para el hotel unos bocadillos. Nos pusimos hasta las cejas con bocadillos de lomo, bacon con queso, rabas y jamón serrano. Hicimos una cena privada en la habitación del hotel mucho mejor que las cenas que sirven en algunos restaurantes caros de Santander. 

Os recomiendo el Olé Olé, Santander, un restaurante con buenas tapas que suele estar hasta los topes. Tendrás suerte si encuentras mesa libre. Yo he ido varias veces. Tienen unos pinchos muy variados. El de setas a la plancha es el favorito de mi suegra. A mi marido le gusta mucho el de jamón serrano y foie.

Friday, June 10, 2016

Cena romántica vegetariana con mi marido

He cenado unas ortigas
con mi marido perfecto
en un restaurante caro
que no nos cobró el tiempo
pasado con nuestro amor
en una mesa discreta.

Os recomiendo cenar
en el Artemisa ese
donde te ponen croquetas
de paté que no es de cerdo.


Mis vacaciones en un hotel de adultos

El Bohemia Suites & Spa es un hotel sólo para adultos situado a unos doscientos metros de la Playa del Inglés, en Gran Canaria. Yo estuve dos días con mi marido. Es uno de esos hoteles caros que no olvidas. Te tratan como a una Reina y el hotel es muy lujoso. 

A nosotros nos dieron una habitación tan grande que era como estar en un piso sin dividir. Casi me sobraba espacio. La habitación era luminosa, tenía los suelos de tarima, una cama inmensa, el armario enorme, un escritorio moderno, el televisor de plasma era espectacular... Te sentías como en el paraíso. 

Fueron dos días inolvidables. No me perdí el maravilloso spa, fui a las dos piscinas exteriores, al gimnasio. También comimos un día en el restaurante, cosa que no os recomiendo porque es muy caro. Fuera del hotel encuentras restaurantes con buenas comidas a precios más de andar por casa. 

La habitación era muy elegante, como todas las habitaciones del Bohemia Suites & Spa. Son habitaciones decoradas en tonos amarillos, terracota y con algo de morado. Los muebles son de madera de olivo. La conexión WiFi gratuita iba como una moto. La TV vía satélite funcionaba genial. El minibar nos lo dejaron bien surtido. Era una invitación a las borracheras, como decía mi marido. Nosotros no somos muy de bebidas alcohólicas. Lo único que cogimos fueron refrescos y agua. Tampoco usamos el soporte para iPod. 

La nuestra no era la mejor habitación del hotel. Las suites incluyen ordenador iMac y un televisor Loewe que flipas. 

Como os decía, fuimos al restaurante del hotel, al que está en la planta superior del Bohemia, que dispone de una terraza con unas vistas espectaculares. Tenían platos de cocina mediterránea creativa. También hay salón con vistas al mar que está muy bien. 

En el spa Siam me hicieron una aromaterapia y unos tratamientos de estilo tailandés que me dejaron con diez años menos. Regresé a mi adolescencia. Mi marido fue a la sauna. Había dos. A lo que no se apuntó fue al baño turco. Tuve que ir sola. 

Os lo recomiendo. Es un hotel perfecto para pasar unas vacaciones románticas. Es muy tranquilo. Lo tiene que ser porque no hay críos.

Viajar con Viajes Marsans no es viajar

Viajes Marsans es una de las mejores agencias de viajes. Te resuelve todos los problemas que tienes durante el viaje, cosa que no puedo decir de otras agencias de viajes. Por eso no importa pagar más. Lo que pago de más respecto a las agencias de viajes de la competencia lo llevo en un mejor servicio, algo que yo valoro mucho, sobre todo cuando viajamos en familia. 

Recuerdo gratamente un viaje a Punta Cana con viajes Marsans. Perdimos los pasaportes en el aeropuerto y casi nos da un ataque a todos. Las niñas lloraban pensando que nos iban a detener como si fuéramos unos inmigrantes o algo así. No era para tanto. Los de Viajes Marsans se ocuparon de mandármelos de nuevo tan pronto como los llamé informándoles del problemón que teníamos en Punta Cana. Regresamos a este país nuestro si problemas. 

Ese viaje a Punta Cana fue maravilloso. Nos dieron u hotel fabuloso y lo mismo puedo decir de las excursiones que nos organizaron. Fue como te lo vendían en los folletos publicitarios. Los de Viajes Marsans no engañan. No son de esas agencias de viajes que te ponen unas fotos muy bonitas de los hoteles y cuando llegas te das cuenta de que están muy lejos de la realidad. 

La única desventaja que les encuentro son los precios. Son poco competitivos. Te sale más barato viajar con Viajes Iberia, por ejemplo, no siendo tampoco de las compañías más baratas. Tal vez sea que yo nunca me quedo con sus ofertas. La última vez que entré en su web tenían una oferta interesante para viajar a La India, pero a mí no me apetecía el Tercer Mundo para unas vacaciones en familia. Siempre es barato lo que no quieres. 

Os recomiendo Viajes Marsans. A mí es la agencia de viajes que más confianza me dan. De momento, están trabajando muy bien. Son serios y profesionales.

Saturday, June 04, 2016

Mis vacaciones en Úbeda

El Parador de Úbeda está en la plaza de Vázquez Molina de la citada localidad de la provincia de Jaén. Es un parador que está en un palacio del siglo XVI, de corte aristocrático, pero sencillo. 

Lo que más me gustó del edificio fue el patio interior. Es precioso. Tiene una doble galería con la parte superior acristalada. Me relajó mucho pasear por este patio. 

Menos me relajó nuestra habitación. Nos dieron una habitación que tenía una de esas camas con dosel que detesto. Ni quitando las cortinas me sentí cómoda. Fue una pena que las habitaciones que tenían camas normales estuvieran ocupadas. Me hubiera quedado un par de días más si me hubieran dado una habitación con una cama sin dosel. 

Mi marido decía que se sentía un marqués. No era para menos. La habitación parecía la de Luis XIV. Tenía un estilo palaciego ideal. Fue una pena que la cama no fuera de mi gusto. Eran una habitación tan de palacio que el gran televisor de plasma que nos dejaron sobre un escritorio de otra época quedaba como un pegote. 

Menos me gustó el cuarto de baño. Parecía de una pensión del siglo XVI. Tenía dos espejos enmarcados en lo que parecía un marco de un cuadro de baratillo antiguo. Los sanitarios eran de estilo antiguo, pero se veían limpios y poco usados. 

Del personal no tengo queja. Eran muy amables. Por el personal me hubiera quedado toda la vida en el Parador de Úbeda. Me parecieron muy profesionales. 

Os recomiendo el Parador de Úbeda. Es como estar en un palacio de otra época tal cual. Te sientes como una Reina. También se come muy bien. Nos sirvieron unos pimientos rellenos de perdiz que estaban muy buenos. Yo hubiera repetido plato si no fuera de mala educación. A mi marido le gustó más el cabrito estofado con piñones. Es muy carnívoro. 

Del desayuno tampoco tengo queja. Era un desayuno de hotel de cuatro estrellas, con zumos naturales, buena bollería, pan de pueblo fresco, yogures, fiambres, frutas... No salías con hambre.

Friday, June 03, 2016

Mis vacaciones en Alicante

El hotel Meliá Alicante está en Alicante, en primera línea de la Playa del Postiguet. Es todo un lujo. Da gusto despertar y ver el mar. Yo estuve con mi marido y con mis hijas y estoy decida a volver. Es uno de los mejores hoteles donde me he alojado. 

Nos dieron una habitación amplia, luminosa, con una terraza donde podías tomar el sol o sentarte en una de las sillas que tenía la mesa y leer tranquilamente tus lecturas pendientes. Teníamos un buen televisor de plasma, una buena conexión a internet. La habitación estaba decorada en colores blanco y rojo. Era muy moderna. 

Lo mismo puedo decir del cuarto de baño. Teníamos una buena ducha con mampara, una bañera hidromasaje que me dejó nueva con mis baños relajantes. El lavabo se veía nuevo al igual que el resto de sanitarios. 

Yo estuve como en el séptimo cielo. Es un hotel perfecto para unas vacaciones de sol y playa en plan bien. Resulta muy cómodo salir del hotel y meterte en la playa cuando tienes dos niñas de corta edad. Yo detesto tener que desplazarme en coche a la playa. Es comodísimo no tener que aparcar el coche y estar pendiente de él. Pude tomar el sol sin preocuparme en nada. 

Os recomiendo este hotel. A nosotros nos dieron una de las mejores habitaciones. Las había peores. Es según pagas: si pagas más tienes mejor habitación. Mi cuñada también estuvo con nosotros y a ella le dieron una habitación más pequeña y con un cuarto de baño menos moderno. 

El buffet del desayuno fue variado. Había de todo: mucha bollería industrial, pan, fiambre, yogures, fruta, cereales, infusiones, café... 

Nos quedamos a comer y a cenar en el El Terra, el restaurante del hotel. Preparan unos platos de arroz muy ricos y en pescado fresco tienen delicias. También fuimos al bar que está junto a la piscina y al bar salón, un bar muy chic con vistas al mar y música en directo todos los días. 

Mi cuñada se empeñó en ir a recibir unos tratamientos de belleza. La acompañé por eso de las buenas relaciones familiares, pero a mí no me gustan los masajes. El Meliá Alicante tiene un centro de bienestar, que se encuentra en el mismo edificio del hotel y está disponible por un suplemento que no es impagable. Yo hubiera preferido que fueran incluidos estos tratamientos de belleza en el precio que pagamos por todo, pero no fue así. Menos mal que nos hicieron unos descuentos en las instalaciones de spa. 

El hotel es fácil de encontrar. Está frente al casino de Alicante, a unos cincuenta metros del club náutico y del puerto deportivo. También te queda cerca el castillo de Santa Bárbara y el Museo Arqueológico. El castillo es muy bonito.

Thursday, May 26, 2016

Mis vacaciones en Aranjuez con buena compañía

El NH Príncipe de la Paz, Aranjuez, es un hotel de cuatro estrellas muy discreto. No es lujoso, pero resulta cómodo, sobre todo cuando te alojas tú sola en una de sus amplias habitaciones. Me sentí como en casa cuando era una chica soltera. 

Me gusta su ubicación. Sales del hotel y te metes en las bonitas calles del casco histórico de Aranjuez. Muy cerca te queda el Palacio Real. Estamos en la Plaza de Parejas, una plaza que albergó durante muchos años el Ferial de Aranjuez, una feria que le gustaba mucho a mi suegra. 

Me dieron una habitación con vistas al Palacio Real. Era tranquila, pero su decoración no parecía de un hotel de cuatro estrellas. Me pareció demasiado sencilla. Las paredes eran de color salmón y no tenían ningún cuadro, unos cortinones marrones subrayaban el estilo clásico simplón, los suelos eran de tarima de madera. Había un buen televisor sobre un escritorio. Ah... ¡y las almohadas! Tenían una carta de almohadas tan amplia que aburría. 

El desayuno fue un buffet con zumos, bollería industrial, pan, fiambres, yogures..., pero todo en cantidades reducidas. Salí con hambre. Encima los camareros me miraban como si les fuera a comer yo sola todo lo que había. 

No os recomiendo ni os dejo de recomendar este hotel. Lo mejor es su ubicación y lo limpio que lo tienen todo. Lo peor es lo cutres que son con los desayunos. A mí me gusta la abundancia, no los bollos contados. 

Tampoco me gustó el cuarto de baño de mi habitación. Tenía una bañera de otros tiempos, un lavabo que había conocido tiempos mejores, una toalla algo vieja que no usé y unos azulejos color crema que me ponían de los nervios. El cuarto de baño necesitaba una reforma. Menos mal que lo tenían limpio. La toalla vieja desapareció cuando les dije que quería toallas nuevas.

Comiendo como una cerda

La Tenada es el restaurante que sirve en menú más bestia de España. Por 22,50 euros te ponen un pote de berzas, lomo de cerdo fresco, callos asturianos, cordero, postres (arroz con leche, queso, tarta helada, requesón), café de puchero... 

Yo no pude comerlo todo. Quien se comió todo fue mi suegra, y más se comía si le pusieran. No tiene límites a la hora de comer. Menos mal que no engorda. Es de esas personas a las que los nervios le gastan las calorías. 

Las raciones de La Tenada son grandes. Es como comer en la casa de una tía del pueblo. El restaurante se ha hecho famoso gracias a su menú extra largo. 

El restaurante tiene una decoración un tanto rural. Mesas de madera, manteles de tela con manteles de papel por encima. Llevan 15 años con este menú. 

La Tenada está a unos 15 kilómetros de Avilés. Nosotros lo conocimos gracias a la guía de Repsol online. Después de ir a comer, le comentamos a nuestros amigos lo bien que se comía en este restaurante y muchos lo conocía. Es bastante famoso. 

Os lo recomiendo. El pote de berzas está muy bueno. A mis hija no les gustó porque no le van las verduras, pero estaba mucho mejor que le que hace mi suegra. Los callos asturianos también los hacen deliciosos. Es una pena que sean tan fuertes, aunque no estaban tan salados como en otros restaurantes. Me gustaron. Mi marido se puso hasta las cejas con el cordero. Le encanta. Y el cordero que te ponen en La Tenada lo hacen blandito, bien hecho, pero no de esas carnes que se te hacen intragables. 

A mis hijas les encantó el arroz con leche. En casa no se lo comen tan alegremente. Aquel arroz con leche era mejor que el que les preparo yo, lo reconozco. 

Este restaurante suele estar bastante concurrido. Cuando estuvimos nosotros había un grupo de moteros catalanes muy majos.